lunes, 6 de febrero de 2017

¿ES MÁS SERIO PARA IGLESIAS Y GARZÓN LOS GOYAS QUE LAS CORTES?



   Se ha celebrado recientemente la ceremonia de los GOYA, los premios del cine español. Con todo el boato propio del mundo de la farándula, uno de los requisitos habituales es el uso del SMOKING en los caballeros y el traje largo en las señoras y con esas prendas, que cada cual vaya a su gusto y originalidad. Luego nada más normal que aceptar esa tendencia para quienes deseen ir a ese acontecimiento, máxime si se va como invitado. 

  Pero hete ahí que te hete que algunos que van a sitios más importantes y trascendentes,  allí donde los españoles depositamos nuestra soberanía,  en las Cortes, o donde se imparte la Justicia en nuestro nombre y con nuestras Leyes, en otras palabras, allí donde estamos representados todos sin excepciones, resulta que les cuesta salir de los pantalones baqueros, de la camisa raída fuera del pantalón y, eso si, esperemos que vayan lavados, que peinados parece que es caro. ¿No se dan cuenta que los españoles tenemos derecho a que por respeto hacia nosotros, quienes nos representen, nos deben esa imagen, independientemente de cuales sean sus gustos u opiniones?¿o es que acaso los españoles nos merecemos menos respeto que esa ceremonia minoritaria y caduca, pura imitación mala de otros fastos ajenos?. 

  ¿Y que aducen esos que entienden que los españoles nos merecemos a unos desarrapados del postizo?: pues quizás pretenden hacernos creer que yendo peor vestidos que si fuesen a pintar el cuarto de baño de sus casas,  son de esa guisa más progresistas, más "próximos" a las clases" populares, curiosamente, esas "clases" a las que se les cae la baba viendo en televisión esa ceremonia y quieren ver esos elegantes vestidos. 

 Y es que el hábito nunca hizo al monje. Y me pregunto: si una pareja va a cenar a un restaurante de lujo, ¿admitiría que el mantel fuese de papel, los camareros, sin afeitar y en pantalón baquero, la carta se la leyesen a voces, los cubiertos, de plástico y el vino bueno y caro se lo sirviesen en garrafas y con una palmada en la espalda a cada comensal, les pasan en un trozo de papel la cuenta, esos 40 euros por persona que cuesta como mínimo el ágape?¿no?..... y cuando uno va al médico por que tiene problemas con su salud, ¿admitiría que el especialista que les recibiese estuviese ella en minifalda y con las piernas en lo alto de la mesa o él en pantalón corto y sin ducharse?¿no?...¿por qué?, o que si se van a casar por lo civil, ¿les gustaría que el oficiante fuese en chandal para celebrar esa ceremonia, por muy íntima que fuese?. 

  Cuando la radio era el medio de comunicación de masas, allá por el comienzo del S.XX, la B.B.C. la más importante y mundial de las radios, exigía a sus locutores que, ante el micrófono, todos sin excepción alguna, VISTIESEN UN PERFECTO SMOKING o ellas, TRAJE LARGO. ¿Cual era la razón de tal medida?: pues consideraban que al entrar en la casa de los británicos, por respeto hacia ellos, las mejores galas en sus locutores era lo mínimo que se les podría pedir. ¿Otro ejemplo?...veamos.... ¿conoce alguien algún lugar en el mundo donde la JUSTICIA no exija a jueces, fiscales y abogados ir de riguroso protocolo?. Puede que no usen togas o birretes, pero la corbata y camisa, el traje y el ir correctamente vestidos es la norma. O cuando un embajador presenta sus cartas credenciales ante el Jefe del Estado, ¿acaso no lleva su uniforme diplomático o el frac?¿por qué no van en traje de baño, por ejemplo?

 Pero parece que en este mundo actual. la impostura y la falsa imagen, cual falsa moneda, es lo más. Resulta que un Sec. Gral. el de CC.OO, que se niega a ponerse una corbata ante el Rey de los españoles si puede ponérsela cuando se le caza en un crucero de lujo por los Mares del Norte, o que cierta diputada del Parlamento catalán esté muy atenta catando los olores que de su axila exhalan, cuando no, ver a alguna de sus señorías urgándose el cerebro por la vía nasal y a conciencia, tal vez a la caza de alguna idea trastabilada en tan vacío contenedor del pensamiento que algunos tienen en lo alto de los hombros. Eso si, dejan claro que con esa manera zafia de vestir pertenecen a la "nueva política", a la NUEVA CASTA que ansía eliminar a la anterior. Pero como en los Goya, esas pretensiones, no son si no puras ficciones, meras ilusiones, una manera de entretener a los ciudadanos, por que lo que quieren es solo el sueldo y el vivir de SU cuento pero a COSTA NUESTRA. 

  A ver si espabilamos, que nunca lo educado y elegante fue enemigo de las ideas y las revoluciones. Y por Revolución, no entienda nadie algo cruento, si no lo innovador y auténticamente genuino, no el ir disfrazado para ocultar en sus pliegues la carencia de principios, ideas e ideales. 

 Saludos cordiales. 

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