lunes, 22 de diciembre de 2014

TODO ESTÁ CAMBIANDO.

  Todo está cambiando, SI, pero no necesariamente para mal. Y a veces, estos cambios nos sorprenden o nos irritan, pero si los analizamos sosegadamente, tienen su justificación. Y atención: me refiero a los cambios que se instalan en la sociedad, no los "cambios" que algunos, quienes sean, proponen, por que esos "cambios" que se nos dicen, no dejan de ser si no mero voluntarismo, esto es,  un deseo expresado en voz alta pero solo eso. 

  Si, CAMBIOS, que calan profundamente y logran alterar nuestra percepción de las cosas. Y expondré uno de ellos, que para mi, es esencial: el de la Justicia. 

  Hemos dicho todos, desde todas las ópticas del pensamiento posible, que la Justicia es muy lenta, cosa cierta y evidente y que, además, no era igual para todos. Y ese no ser igual para todos se reflejaba en la pléyade de personajes y personajillos que, condenados, no entraban en la cárcel o  ni pasaban simplemente por los Juzgados ni se les esperaba por esos lares. 

  ¿Los ejemplos?: que si la Infanta Cristina no se sentaría en el banquillo, que si Fabra no entraría en la cárcel, que si Matas no sería juzgado, que si Arturo Mas no se vería afectado por las querellas por lo del 9N.... y así la retahila que todos sabemos de carretilla y que afecta a todas las Instituciones, a los partidos, sindicatos y org. patronales, deportes...: pues bien: La Infanta Cristina, a juicio, Fabra, en la cárcel, - ¡y le sigue tocando la lotería!-, Matas en la cárcel, como la Pantoja o José Mª del Nido y el amigo Arturo Mas, si tiene ahora un problema judicial, uno más en su alocada carrera, cosa que él ni siquiera sospechaba.  

  ¿Y cual es la conclusión de estos hechos?: pues que aunque la Justicia tarde, sea farragosa en sus trámites, padezca de Jueces "estrella" y nos acogote con sentencias a veces disparatadas, en general funciona y eso se demuestra por que los delincuentes, presuntos los unos, y condenados los otros, SI VAN A JUICIO, tienen que afrontar el peso de la Ley, someterse a ella y, caso de que las pruebas sean concluyentes, VAN A LA CÁRCEL, sean quienes sean, por que allí, ante la Justicia, sigue habiendo igualdad, aunque sea lenta en su procedimiento. 

  Una segunda conclusión: pícaros existirán siempre, sinvergüenzas, también al igual que corruptores y corrompibles fáciles, si, pero, a la vista de la larga mano de la Justicia y de la tenacidad de la Policía, cada día un poco menos tranquilos que duermen , ¿verdad?. Luego el delito se pone cada día más caro a la hora de cometerlo. Seguirán produciéndose, sin duda alguna,  pero el riesgo es mayor a cada día que pase y el coste de ese delito, cada vez menos atractivo y la condena más dura y larga, que es de lo que se trata

  Y por último una tercera conclusión: a la vista de que los culpables van a la cárcel y los acusados ante la Justicia van a juicio sin excepciones, nosotros, los ciudadanos, ¿no esteremos un poco más tranquilos sabiendo que los que administran lo público, esto es, LO NUESTRO, tendrán cada día más difícil el ser "indulgentes" con los amigos de lo ajeno o los "prometedores" de riquezas ajenas por el arte y la magia del delito?. 

  A Dios gracias, el listón lo estamos poniendo muy alto y esperemos, por nuestro bien que no lo pongamos tan elevado de manera tal que ninguno de nosotros podamos superarlo. Por lo demás, bienvenidos sean estos cambios. 

  Saludos cordiales. 

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