martes, 4 de marzo de 2014

PPSOE O LA SIMPLEZA DE ALGUNOS.

PPSOE, curioso acrónimo producto de alguna maldad periodística en cuanto a su difusión y de alguna genialidad política en cuanto a su origen. Y esa "maldad" se ha convertido para algunos en una especie de mantra cuando se trata de analizar la situación política de España, en particular en cuanto a lo que podría llegar a ser la composición de las Cortes, concretamente del Congreso de los Diputados.

  ¿Cual es la idea-fuerza de este mantra?.Quizás se cimente en la idea de que esas dos formaciones, PP y PSOE, demasiado grandes para ellos, roba representatividad a los ciudadanos, impide que se oigan nuevas y diferentes sensibilidades políticas, entren nuevos aires en los usos parlamentarios y se saque del marasmo que implica la existencia de los dos grandes partidos políticos, los llamados partidos de gobierno. Y al entrar ideas y gentes nuevas, se podría proceder a esa renovación de personas e ideas que según algunos es tan necesaria.

  Bien. No creo que sea desdeñable la fuerza de esta idea del "fin" del bipartidismo y la irrupción consecuente de una pléyade de formaciones políticas de nueva hornada. Sin duda es o será un aldabonazo en y para las cómodas y establecidas élites que conforman las direcciones orgánicas de los dos grandes partidos, demasiado adocenados, y, descendiendo a lo particular, un grave riesgo que cercena las "legítimas ambiciones" de más de ¿uno? que se cree destinado a jubilarse en en Congreso aunque su papel sea menor que el de los cuadros que lo adornan. En ese aspecto, bienvenidos sean esos nuevos aires que traen la elección directa por las bases de las listas electorales abiertas, la exhaustiva comprobación de curriculums penales, la ausencia de imputaciones y el riesgo inherente para sus expectativas políticas de ser desplazables por los afiliados cada vez que tengan que presentarse como candidatos a cualquier puesto: por que hasta en el orden de las listas, esa elección directa implica unos riesgos para el candidato que, hasta ahora, desconocía y que demasiados no están dispuestos a correr.

 Pero esta opción que trata de abrirse paso, el pluri-multi-partidismo entraña un grave riesgo que se minimiza, y ese riesgo es el que separa lo posible, esto es, lo real, de la fantasía. Y es en este detalle donde estas formaciones y este mensaje pasan de puntillas por que en en él está su debilidad.

 ¿Debilidad?. Evidente.Y esa debilidad tiene una palabra que lo define con crudeza: la fragmentación del espectro polítco, el cuarteamiento de la representación del pueblo soberano, y su consecuencia lógica e inmediata: la inoperancia. Y nada mejor, en mi opinión que un ejemplo de hasta donde puede ser perfectamente inoperante este escenario que algunos tratan de vender como idílico, idóneo o simplemente ideal, cuando no lo es en absoluto. Y ese ejemplo es el Parlamento de Asturias. Así que veamos cual es la distribución de los escaños, para después ver lo que significa esa fragmentación de cara a la hora de formar Gobierno y el juego que puede dar.

PSOE---------------------- 17 escaños
FORO ASTURIAS-----12  ""
PP---------------------------10  ""
I.U.---------------------------5   ""
PUyD------------------------1  ""

 Bien. A pesar de la torpeza infinita de Alvarez-Cascos, que por pura vanidad rompe una hegemonía clara del centro derecha, y solo hace falta hacer la suma de escaños entre FORO más el PP, resulta que ese parlamento está fragmentado. Y en esa fragmentación es posible formar mayorías de distinto signo, digamos que al gusto del cronista político. Y de hecho, era un tripartito el que gobernaba, a saber, PSOE+IU+UPyD, con 23 escaños, mayoría parlamentaria absoluta. ¿Resultado de esa originalidad?: sencillo, ya que PSOE+IU suman los mismos escaños que FORO+PP, esto es 22 escaños. Y el que inclinaría la balanza en uno u otro sentido, el de UPyD, ni está ni se le espera, salvo en las ruedas de prensa, para decir lo muy buenos que son, lo mucho que quieren a la "ciudadanía" y que ellos son de progreso. Pero nada de Asturias y sus múltiples problemas. Eso si: todo muy democrático, ¿verdad?.

  Extrapolemos esto al Congreso de los Diputados y supongamos que tanto el PP como el PSOE siguen siendo mayoritarios, supongamos además que el PSOE recupera algo ( y hay que tener mucha imaginación para ello) en cuanto a escaños y que el PP, erosionado por el desgaste que supone gestionar esta espantosa crisis, pierde 40 o 45 diputados, para quedarse en un entorno de unos 140 diputados y el PSOE se quedase en el entorno de los 130. En esa situación, los que crecerían serían UPyD, C's, IU, aparecerían alguna otra fuerza, con carácter testimonial o simplemente marginal, como EQUO, VOX y dos o tres formaciones más, a añadir en el Grupo Mixto a BNG, Coalición Canaria, Geroa Bai,  Esquerra Republicana, AMAIUR, Foro Asturias, UPN, y alguno más que se me olvidará, con los consabidos PNV y CyU

 Y llegados a este panorama, ¿puede decirme alguien con que mimbres se podría formar un gobierno estable?. Dado que existirían una pléyade de combinaciones que diesen como resultado más de 177 escaños, ¿que idea común tendrían la amalgama resultante sobre,  por ejemplo, España, o la salida de la crisis, o las reformas que son imprescindibles acometer?. Y son solo una pequeña muestra del enorme grado de dificultad que ese Congreso podría albergar. Y cabrían un sinnúmero de combinaciones parlamentarias, todas ellas igual de heterogéneas, imprecisas cuando no unidas solo por la posibilidad de catar poder, y en nada más.

 Y en esa fragmentación, anida primero la ineficiencia de los Gobiernos resultantes, demasiado dependientes de los intereses de cada cual, y ningún ejemplo mejor que el de lo que era la UCD de Adolfo Suarez y las "sensibilidades" de esa aglomeración de formaciones que causaron su desaparición , a pesar de la talla casi sobrehumana de personas como el propio Adolfo Suárez o Gutiérrez Mellado, por decir algunos. ¿Y a donde se fueron esas formaciones?. Se fueron al PSOE unos, a AP entonces otros, y, sobre todo, al OLVIDO los más de todos ellos, es decir, se fueron al BIPARTIDISMO. 

Luego ineficiencia que, además, conlleva la inestabilidad política intrínseca, no es precisamente la mejor de las maneras de afrontar los retos que España tiene delante de si, y, desde luego, no es a la manera italiana la forma de hacerlo, que es la consecuencia de una representatividad en el parlamento hiperbólica hasta el punto de hacerlo absolutamente inoperante. Pero, si extraemos las consecuencias de esa fragmentación parlamentaria como la italiana, resulta que es el terreno propicio para que demagogos con poder económico como Berlusconi tengan el escenario propicio para sus desmanes o lo que es lo mismo, el populismo o el de la Liga Norte con su Padania imposible. Y, no lo olvidemos, ¿cuestionará alguien la representatividad de los miembros del Parlamento italiano?.

  Luego eso de PPSOE y las bondades de más "representatividad" tiene cada día que pasa y en mi opinión más de sueño húmedo que de necesidad real, más de ambiciones que de abnegaciones y más de vanidades que de valentías para ponerse al frente de esta España transida de dificultades, en definitiva, ese PPSOE de algunos no es más que la estética vanidosa de algunos a quienes sus formaciones matrices, en las que crecieron, no les permitieron medrar.

  Así que creo muy interesante el analizar las consecuencias que pude acarrear una idea simpática, peregrina y bastante indefinida como eso del "fin del bipartidismo".

  Saludos cordiales.

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