sábado, 1 de febrero de 2014

ESPOSA ORDENADA

Un pobre paisano gallego, postrado en el lecho del dolor, víctima de una enfermedad terminal, huele ese aroma inconfundible de la empanada gallega. 

 Y ese olor es tan único como el que solo puede salir de la empanada que hace Maruxiña, su esposa. Y a él esa empanada le pierde de lo mucho que le gusta. 

  Así que haciendo un esfuerzo sobrehumano, sale de la cama, se arrastra hasta la cocina y cuando va a probar un poco siente un ¡¡¡¡¡ZASSSS!!! en la cabeza. 

  El cerebro bailotea en la cabeza, casi se le nubla la vista, presa del dolor y tratando de no desmoronarse en el suelo, acierta a ver a su esposa Maruxiña, que armada de un gran cazo de hierro, lo agita ante sus ojos y le grita: 


  ¡¡¡¡¡ XOXÉ!!!:  Ni se te ocurra tocarlas, rapaciño, ...¡¡¡¡¡¡¡ Que son para tu velatorio!!!!!

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