miércoles, 20 de noviembre de 2013

MOTIVOS DE ESPERANZA.

Van pasando los años de la Crisis, y si la pongo con mayúsculas es precisamente por que esta, en particular es MAYÚSCULA, y con esta, van pasando demasiadas cosas. Así que por una vez, no pienso hablar de política, pero si de las consecuencias que, en mi opinión, están saliendo a la luz en estos tiempos de cambios forzosos y de zozobras numerosas. 

  Veamos. Junto con la Crisis, de naturaleza financiera en su origen, apareció  TAMBIÉN una crisis económica y sus consecuencias derivadas. Y una de esas derivaciones ha sido que, junto con la pérdida de empleos y la destrucción de muchas esperanzas de demasiadas gentes, cayeron también, con estruendo y a Dios gracias, demasiados comportamientos que, ahora, desde la perspectiva que da el tiempo, bien podríamos clasificar como de esperpénticos. 

  Y, aparte de volver a apreciar como individuos el valor del dinero, que no DEL CRÉDITO en nimiedades, del trabajo, de la eficacia y la productividad, de valorar lo que significa la simple posibilidad de poder trabajar y de quién te puede dar ese trabajo, además, emprendimos en camino el volver a la senda del AHORRO, aunque fuere forzado, por la vía de la renuncia a todo gasto superfluo, en definitiva, a vivir de lo que realmente se tiene y no de los deseos de cada cual, por hermosos que ellos fueren, con esos cambios, TAMBIÉN se trocaron los comportamientos de Instituciones y de Organizaciones, sean estas públicas o privadas.

  Y en esa vorágine, empezamos a ver no solo los desastres económicos y de gestión de muchos, si no que, además, aparecieron esos casos de corrupción o esas ligerezas que se emplearon en el uso del dinero público, esa irresponsabilidad de sus gestores a la hora de disponer de lo que, en definitiva, ni era suyo ni era SU interés el principal elemento de decisión, sea este cual fuere, SI NO el interés de los ciudadanos el que se debía preservar a toda costa.  

  ¿El resultado?..muy conocido: la corrupción salto a las páginas de la prensa, nos escandalizamos, todos polemizamos. Y se hizo hasta con ingenuidad: unos creyeron que cada caso de corrupción servía para atacar al otro permaneciendo ellos incólumes...si, pero olvidaron que, como en todas partes cuecen habas,  también el acusador político o mediatico sería a su vez acusado por lo mismo y por casos más sangrantes aún, para, al final, acabar todos enlodados y la clase dirigente a la altura del polvo, por que, sin duda, NADIE se escapó de esa plaga bíblica. 

  Pues bien. ¿Somos conscientes de que toda esa inmundicia que ahora vemos hasta en el último detalle, con profusión de datos, exceso de hipótesis, mucho dramatismo de salón, de una exasperantemente lenta tramitación en sede judicial de esos casos y con un efecto desmoralizador pleno en la opinión pública, son casos que ya pasaron?. Y es que pasa como cuando, despreocupados, vivimos en una casa que algún delincuente asalta. Y cuando ha sido vulnerada por los cacos la vivienda, entonces y solo entonces, PERO DESPUÉS del desastre, nos ponemos a vigilar. 

 Y eso es lo que nos ha ocurrido. Lo que ahora estamos viendo era sencillamente lo que antes ocurría, algunos sospechaban y ninguno prestábamos atención. Y bien está que esa inmundicia salga a la luz en su plenitud, que se depuren esas responsabilidades sin ningún género de privilegios o límite que no sea el estricto límite judicial....pero son hechos pasados. Por que, afortunadamente, esta crisis ha servido tanto para desenmascarar a los culposos, como para poner medidas que lo hagan mucho más difícil en lo sucesivo. 

  No se ni como ni cuando saldremos de esta crisis, aunque parece que los vientos soplan a favor de la recuperación, pero lo que SI SE es que saldremos siendo otros, si, otros ciudadanos MAS concienciados, MAS exigentes con nuestros impuestos, MAS austeros con los gastos y MAS rigurosos con las "promesas" que, cada cuatro años nos planteen los políticos. Y seremos MAS consecuentes a la hora de juzgar lo hecho por nuestros elegidos y, creo honestamente, seremos MAS escépticos a la hora de asociar "progresos" o "cambios" con lo que los partidos, en su escasa imaginación, nos proponen. En definitiva creo que saldremos quizás algo más pobres que antes, si, pero MAS ciudadanos, MAS concienciados de que lo PÚBLICO es nuestro  más importante interés privado, por que de la buena marcha de las instituciones y de su honradez depende un demasiada medida nuestra prosperidad, en definitiva nuestro más íntimo y personal derecho y anhelo de bienestar. Así de sencillo.

  Saludos cordiales.

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