martes, 25 de junio de 2013

BECAS, POLÉMICA Y CONFUSIÓN

   Ya entramos en la polémica siguiente contra las reformas de este Gobierno. Y con ese asunto, las puertas de la demagogia se abren de par en par. Dimes, diretes, chascarrillos y falsedades campean por doquier, pero, al mismo, aparecen las contradicciones de los demagogos, el regateo de los mediocres o la inconsistencia de demasiadas posturas empapadas en ideología pero no de sensatez. Y eso es malo por naturaleza, en cuanto al discurso a corto plazo, pero excelente en lo tocante a poner sobre la mesa asuntos que hemos dejado demasiado tiempo olvidados o que no quisimos analizarlos en su plenitud, pero que ahora, tiempo de dificultades, están demasiado presentes, y dejando en evidencia a demagogos, gentes de lengua ligera pero escasos de inteligencia o a los simplemente necios, anclados en el NO perpetuo y vacuo..

  ¿Cual es esa nueva polémica?. Pues ni más ni menos que, dentro de la reforma de la Educación, el criterio para acceder a las becas. Tema complejo, pero necesario el ser tratado. Y lo es por que estando todos de acuerdo en que las becas tienen como misión el favorecer a quienes, A TRAVÉS DEL MÉRITO y  que CARECEN de la posibilidad económica para realizar unos estudios, parece que no lo estamos a la hora de premiar la capacidad de cada alumno y no la condición social.

    Creo en que se debe favorecer, BECAR en definitiva, a quienes lo necesitan, en función de las rentas familiares, pero no creo que se deba becar a todos por una mera pose ideológica: en definitiva, pago por que salgan alumnos perfectamente preparados y con vocación, no para quitar jóvenes sin interés en el estudio riguroso de las calles.  Así de claro. Y recordemos que esos estudios son muy caros y no olvidemos que la matrícula que pagan los estudiantes de las Universidades públicas solo cubre el 25% de los costes de la enseñanza. El resto, ese 75% restante, sale de nuestros impuestos.

  Bien. ¿quién puede negarse a esa ayuda legal, moral, justa y absolutamente cívica?. Nadie en su sano juicio. No solo es de justicia, si no que es de absoluta necesidad como sociedad el favorecer a quienes quieren estudiar y no tienen medios económicos. Para eso estamos los ciudadanos, sin ningún género de dudas o vacilaciones y hasta donde sea necesario, entre otras cosas por que al favorecer  a los más capacitados, hacemos la mejor inversión posible en nuestro futuro, sin duda alguna. Pero otra cosa es que esas ayudas se den a cualquiera. Y no, solo se deben dar a los que tienen verdadero interés en lograr ese objetivo, que es duro y requiere de capacidad, sacrificio y demasiado esfuerzo. 

  Porque una cosa es ayudar  por ejemplo a alguien a que sea Ingeniero, me da lo mismo la especialidad, y otra el hacer que el alumno, a pesar de los escasos resultados, sea ingeniero por que si. Lo primero, siempre con nuestra solidaridad. Lo segundo es un derroche. Y no tenemos dinero para derroches. 

  Se demoniza la necesidad de sacar un 6.5 de nota en las asignaturas de esas carreras. Bien. ¿se acuerda alguien cuando para las becas se exigía un 7 de nota en cada asignatura de cada curso?. Y en esos tiempos, además de más duras todas las carreras, el primer curso y el tercer curso de la Universidad eran selectivos, esto es, no se podía pasar de tercero a cuarto con asignaturas pendientes o de primero a segundo. Y nadie protestaba. 
   ¿Ahora debemos discutir si un 6,5 o como dice Rubalcaba un 5,5 de nota?. Esto que es, ¿una subasta?. Y NO, no se trata de una subasta. Es la búsqueda de la EXCELENCIA, el premio del sacrificio, el valor de la renuncia de lo que, como jóvenes, les pediría ese cuerpo, esto es, diversión, trocándolo por el encerrarse eternos fines de semana para prepararse el aprobado. En definitiva: el trabajar duramente esa cuchara con la que habrán de comer toda la vida, su propia carrera y su aplicación en la vida profesional.

  Un País no es mejor por rebajar la exigencia o el rigor en lo concerniente a los requisitos para obtener una titulación académica superior. Con esa rebaja, se rebaja injustamente el prestigio de TODOS los alumnos. Un País, que se llama ESPAÑA será mejor si se premia el mérito y el esfuerzo. Y si TODOS se esfuerzan y tienen los mismo méritos, TODOS los españoles habremos rentabilizado esa inversión que, con tanto sacrificio, realizamos para mantener esas Universidades. 

  Por cierto, y de pasada, ¿no sobran acaso Universidades?...y demasiados profesores y catedráticos sin mérito pero con la oposición ganada?. Gastamos un 15% más por alumno que cualquier país de la O.C.D.E, y no tenemos a ninguna Universidad en la élite, pero si demasiada política en demasiados docentes. Algo no funciona. Y cuando se trata de buscar soluciones, a  algunos solo les sale el politizar, de manera ridícula, cada propuesta. ¿Sirve para algo esa actitud?. 

  Y es que el problema es más serio, profundo, antiguo, oneroso y grave de lo que en un principio se aparenta. ¿Seremos capaces de abordarlo con mesura, inteligencia e imaginación y entre todos o servirá solo para que se retrate cada cual y se oigan las idioteces acostumbradas de los de un lado y los del otro, todo menos lo que nos interesa a los ciudadanos?. 

  El futuro se gana con consensos, si, pero, ADEMÁS, tomando decisiones muchas veces nada fáciles y menos cómodas aún. Para eso tenemos un Gobierno.  Así que, por el bien de nuestros hijos, seamos sensatos, aunque solo sea por esta vez. 

  Saludos cordiales.

 

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