martes, 14 de mayo de 2013

¿BIPARTIDISMO ENFERMO O SUEÑOS HÚMEDOS DE ALGUNOS?

Tenemos últimamente el bombardeo mediático al bipartidismo  como si fuesen esos partidos causa y efecto de todos los males pasados, presentes y futuros, origen de la perversión casi de la Democracia. Y nada más lejos de la realidad. Si miramos la historia política de las grandes democracias veremos que se basan no en la fragmentación de las distintas opciones políticas si no en la concentración de las voluntades de los pueblos en torno a dos grandes formaciones que canalizan las alternativas reales posibles, no las quimeras, y, quizás un tercer partido que sirva de comodín, amortiguando las posturas divergentes de los dos principales. Es el caso de Alemania con los liberales o en la Inglaterra histórica. Y el bipartidismo tradicional lo tenemos en U.S.A. Y creo que nadie les podrá sacar falta alguna en lo tocante al prestigio que sus democracias han tenido y tienen. 

  Uno de los males esenciales de la democracia, en aras del máximo deber de su razón de ser que es el gobernar con sensatez y con plazo, es que la fragmentación de los parlamentos hagan imposible la acción estable de los Gobiernos elegidos por el pueblo. Y lo es por que las políticas de Estado, las que pueden y deben transformar las bases del Estado y lograr el máximo beneficio para los ciudadanos no pueden estar basadas en la incertidumbre de si ese Gobierno es estable o  de cualquier moción de censura, sujeta al albur de las ambiciones insignificantes de personajes de opereta,  que acabe por hacer impracticable la acción básica del Gobierno.

El ejemplo más típico de esa inestabilidad y de los riesgos que conlleva lo tenemos en Italia, donde la media de duración de los gobiernos no llegaba al año y medio. ¿Que resulta de esa inestabilidad, producto de una ley electoral endemoniada y de la acción de unos políticos acostumbrados a ese marco de permanente conspiración?. Sencillamente que es sistema político se adapta a esa inestabilidad permanente y la acción partidista se convierte en la lucha eterna en ver como se perpetúan los intereses particulares de esas formaciones. En definitiva, la clase política se enquista y solo mira por su supervivencia. Es el tiempo en el que los muñidores de conspiraciones y de desestabilizaciones parlamentarias brillan, a costa del progreso de una Nación, pero no es el terreno de los políticos que pasen a la Historia por su buen hacer de cara a su Patria.

  Pero lo que me interesa es España y nuestras circunstancias. No hace falta estar demasiado enterado de las intenciones que marcan las encuestas ni de los análisis de las editoriales para saber que los dos grandes partidos de Gobierno no pasan precisamente por su mejor momento. ¿La razón?: una crisis endemoniada y unos errores clamorosos de un determinado Gobierno y durante demasiados años.  Y que son otras formaciones más pequeñas las que recogen esa desilusión en forma de tendencia de votos, formaciones como UPyD, IU, y otras más pequeñas aún. Y, como consecuencia, los "sabios" de barrio que nos explican esas tendencias, nos hablan de ese horizonte idílico en el que la fragmentación parlamentaria, esencia de las distintas "sensibilidades sociales", permitirían que todas esas "voluntades" estuviesen representadas en las Cortes. Ligeros de pensamiento ellos....y viene al pelo esa frase de Séneca que dice "alicuando et insanire iucundum est" que viene a decir que " de vez e cuando es bueno hacer alguna tontería...", en este caso, ellos, los analistas, DICEN alguna tontería y demasiados políticos TAMBIÉN, por que se creen las encuestas sin reparar en lo complejas que son ni en lo que dicen cuando se hacen a demasiado tiempo de los momentos electorales esenciales.

Pero olvidan varios aspectos que son básicos para entender como funciona la compleja mecánica de la representación parlamentaria. Olvidan que en época de crisis y prolongada como esta, son las grandes formaciones las que soportan el peso del desgaste de la acción de gobierno, ya que los otros partidos minoritarios, salvo los que tienen esa condición en sus territorios, - los partidos nacionalistas-, nunca tendrán el desgaste propio de quienes han sido llamados a gobernar.  Y ese desagradable papel que les toca representar mediante la adopción de medidas urgentes e impopulares no es precisamente el mejor camino para granjearse el aplauso del pueblo. Pero ese mismo pueblo, a la vista de los resultados y de la veracidad del diagnóstico de la situación, si sabe valorar quién es un lírico de la protesta y quienes son los que de verdad hacen cosas para salir del pozo. Y ese lirismo del que sabe que nunca llegará a esa condición les permite el proponer, decir y asumir posturas que, atractivas que saben positivamente que no son posibles y menos, sin el apoyo de los dos grandes partidos. 

Por que no olvidemos que UPyD, es una escisión del PSOE, tan socialdemócrata como el PSOE -esto es, plenos de confusiones ideológicas bañadas en populismos- pero más jacobinos, al recuperar la idea de ESPAÑA, de la recentralización de muchas de las competencias que el nefasto titulo VIII distribuyó alocadamente en las Autonomías y que tan mal nos ha ido. Luego su caladero está en los votos moderados del PSOE, no en los del PP. Y el PSOE bien que la ayuda gracias a su indefinición perpetua.

  ¿El PCE  diluido en ese marasmo llamado IU de manera nominal pero que en cada pueblo tiene un nombre distinto e ideas sensatas en ninguna parte?. Es solo el partido de los radicales, de los que nunca aceptaron el proyecto político pleno de la democracia, salvo para arruinarla con propuestas que saben que ni están en el tiempo ni están en la razón. 

  ¿Nacionalistas?....rescoldos del S. XIX que pelean por tratar de llegar al S. XXI y saben que ese puerto de arribada será una quimera, por que ya no existe, viendo con pavor como cada vez ese predicamento propio de la nostalgia se difumina en un mundo global, donde lo que vale son otras cosas, otras ideas, otras metas, y no lo que le afecte al ombligo del purista bienaguado del barrio, ese que guarda las "esencias" de no se sabe bien que tradición, salvo la de mangonear en vidas y haciendas a su antojo y conveniencia, so pena de no ser los demás lo suficientemente "amantes de la tierra", ¿verdad?. Pobres diablos...

  Y después de esos partidos, ¿existe algo más?. Si: esos movimientos ciudadanos que sin organización, sin ideas programáticas concretas, una mera amalgama de personas de ideas políticas dispersas a las que une una sensación de insatisfacción común, pero no suficiente como para perpetuarse en ellas, van derivando hacia posturas cada vez más radicales y cada vez más parasitados por los partidos minoritarios de corte radical, van a la deriva salvo sus dirigentes que encontrarán el alivio de un escaño en IU en la próximas elecciones. 

 No. seguirá habiendo bipartidismo. Esos partidos grandes, PP y PSOE mutaran hacia posturas más representativas, donde la participación ciudadana en la elección de sus candidatos sea norma y no excepción, y tendrán que hacer un enorme esfuerzo en esa tarea pendiente en España que es la de la comunicación con los ciudadanos y la de la eliminación de esa perversa costumbre cual es la del perpetuarse ciertos- demasiados para mi gusto- personajes en los escaños, haciendo de tapón para las nuevas ideas,  y personas. Y ese bipartidismo seguirá siendo favorecido por ciertas normas que nos eviten el desastre italiano, como es la Ley D´Hont. Pero, además, por la razón sensata de todo un pueblo. Y curiosamente, quienes ahora están tan optimistas con sus perspectivas electorales, verán una vez más como se diluyen en las próximas elecciones. Eso si, con el correctivo que los dos grandes partidos -y los nacionalistas, en sus respectivos territorios-, obtendrán malos resultados en la próximas elecciones europeas, donde, a pesar de jugarnos mucho, las consideramos de segundo orden. Pero pasadas estas y acercándose las citas esenciales para nosotros, como son las municipales y autonómicas y no digamos las generales, el panorama variará de manera radical.

  Saludos cordiales

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