martes, 26 de marzo de 2013

LOS ASESINOS DE LA DEMOCRACIA: EL MOVIMIENTO ASAMBLEARIO



DERECHOS SOCIALES


   A nadie hay que convencer para entender las consecuencias económicas que esta crisis conlleva. Somos las víctimas de ella, somos los que padecemos sus zarpazos, y lo hacemos sin saber hasta cuando estos serán crudos y crueles. Vemos como no solo son las personas las que sufren. También, y contribuye a agudizar los efectos de esta situación las estrecheces,  las empresas, agravando aún más los efectos de este drama.. Cosas por desgracia ya sabidas por padecidas.

   Pero al mismo tiempo que vemos y notamos los efectos económicos de la crisis, quizás no estemos viendo otras mutaciones de gran calado que acontecen en nuestro entorno. Partidos, sindicatos, organizaciones empresariales, empresas públicas, a las que llegó la hora o del cierre, o de la reducción drástica de los ingresos públicos que les garantizaban esa supervivencia que solo debieron tener si dependiesen de sus ingresos propios por la actividad a realizar, las cuotas de los afiliados, en unos casos, o la eficacia en la gestión en otros, si de ellos se tratase o la ultilidad misma de actividad desarrollada, en la mayoría de los casos. Y vemos como algo normal lo que hasta hace poco era imposible de imaginarse: la reducción  drástica de las plantilla y gastos de estas organizaciones, su vuelta a la realidad y a la morigeración en sus costumbres por la vía de las reducciones presupuestarias, el mejor remedio posible para los gastos superfluos.

   Pero lo más peligroso que estamos viendo y en lo que quizás no estemos reparando lo suficiente es en la aparición de una serie de movimientos que, basándose en el malestar natural de los ciudadanos, en su desesperación y en el clamor de que paguen todos los que nos llevaron a esta ruina, sean quienes fueren, y no solo los políticos, tratan de anular o de cegar los cauces por los que necesariamente transcurre la Democracia: los partidos políticos, y yugular la única y legítima representación de los ciudadanos, nuestros políticos electos, para ser substituidos por una pretendida democracia directa en la que el voto a mano alzada en asambleas peregrinas y dirigidas, como siempre, por demagogos, traten de resolver nuestras demandas, cuando sabemos que ni es ese el cauce ni esas son las formas. Y eso nos lleva directamente al abismo.
 
   Es demasiado grave la situación. Y lo es por que usar a esos grupos de presión para dirigir la acción de gobierno o la de oposición es secuestrar, lisa y llanamente, la voluntad que nosotros, los ciudadanos, expresamos en las urnas. Significa dejar que nuestra libertad quede secuestrada por individuos que se caracterizan, precisamente, por su desprecio por la libertad, ya que esa libertad implica el reconocimiento de las ideas diferentes a las que esos "asamblearios" pretenden imponer so capa de que "son justas" o a que "obedecen a un clamor popular". Si es así, ¿quienes les dijeron a ellos que nos representaban?. Ada Colau, cabeza visible del movimiento anti-deshaucio, ¿quién la eligió? ¿nadie?. Y si nadie la eligió, ¿quién es ella y la pretendida "asamblea" para adoptar medidas de corte radicalmente fascista de presión contra determinados representantes del pueblos, estos SI ELEGIDOS por los ciudadanos, en aras a que cambien el sentido de su voto?.

  Pero más grave aún es el hecho de que las Fuerzas del Orden no hayan intervenido de manera radical y contundente para poner ante los Jueces a estos matones y, menos tolerable aún, es el hecho de que la Justicia, de manera tajante y clara, no castigue de manera ejemplar estos comportamientos. Por que si así no se hace, ¿por que razón cada uno de nosotros no montamos una "plataforma" para defender aquello que nos de la gana y que implique saltarse nuestras obligaciones, como `por ejemplo, el pagar impuestos?¿con que derecho a unos se les puede "tolerar" esos ataques mortales a la democracia por la pretendida simpatía social y a los demás no?¿quienes dieron y a quienes ese privilegio de entender lo que es "socialmente aceptado" y lo que no lo es?.

  Y si grave es lo anterior, de demencia es que unas determinada formaciones políticas que están en las Cortes y al mismo tiempo, dada su escasa representación, entre otras cosas por que así lo quisimos los españoles en las urnas, pretenden encabezar o, como mínimo, dar ánimo a esos elementos perturbadores en la esperanza de que, a la larga, recogerán esas voluntades en forma de votos. Craso error. Tal vez ignoran esa máxima de que la calle devora de manera cruel lo que se planifica en los despachos. Y ya vemos casos en los que ciertos "redentores" parlamentarios son expulsados de mala manera de esas asambleas con las que sueñan controlar de alguna manera.

  Por que estos movimientos que nacen al amparo de las inquietudes ciudadanas, tan pronto como salen en los medios de comunicación, son parasitados por esos elementos expertos en la manipulación que ven en esas plataformas la manera idónea para entrar en la política.  Estamos jugando con fuego. Por que fuera de los métodos democráticos explícitos no existe ni es posible la supervivencia de la propia Democracia. Y nunca olvidemos que la Libertad, espíritu de la Democracia, es un ser demasiado frágil como para que le estemos zarandeando de manera irresponsable, unos con fruición y otros, los peores de todos, por su cobardía a decir BASTA a esta subversión de los valores y métodos que la Democracia pone a nuestra disposición, precisamente para que les sea imposible a estos elementos indeseables destrozar nuestra convivencia. 

  Saludos cordiales

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