lunes, 25 de marzo de 2013

LA TRISTEZA DE ANDALUCÍA ES POR ALGO MÁS QUE POR LOS ERE

 Ya estallaron los ERE. Ya despunta el escándalo de INVERCARIA. Pronto, como en las rehatas, saldrán todos y cada uno de los asuntos que asolan esta tierra desde hace tantos años. ¿Tantos?....Si: 35, desde que comenzó la Democracia y el primer Gobierno Autónomo.  Si, ese que se instaló provisionalmente en un antiguo pabellón de la Feria Iberoamericana de 1929, concretamente, en el pabellón de América, allá por los años 78. Eran unos cincuenta empleados lo que tenía esa primitiva Junta.  Y ¡oh, premonición! sin competencias, ya tenía hiperinflación de personal, y con pedigrí muchos de ellos: casi 25 se apellidaban Rodríguez de la Borbolla...y entre sus faenas, el bailar sevillanas todo el día, por falta de trabajo, salvo en el momento de ver si se  les abonaba la nómina. Fue el primer escándalo de la Junta. y comenzaron pronto.

  Pasó el tiempo, crecieron las competencias y a mayor ritmo, los cargos de confianza y los escándalos, hasta penetrar por doquier. Se infiltraron en organizaciones, Instituciones, empresas y sindicatos: se creo un universo cerrado en el que solo servía las consignas que desde las distintas sedes de la Junta y de la Regional del PSOE llegaban. Y caló en esta sociedad esta manera de hacer las cosas. Voluntarismo, demagogia, el "buenísmo" de siempre y las peleas entre clanes dentro de "el partido". Y como asistentes mudos, con voto pero sin voz, los andaluces y su realidad triste, adornada con máximas grotescas como la famosa "ANDALUCÍA SE MUEVE" o  ANDALUCÍA IMPARABLE"...imparable...se mueve...¿pero hacia donde?. Hacia su ruina.

  Pasaron aquellos tiempos, salieron esos vicios, quedaron estas ruinas. Y, como en todo derrumbe, no solo caen los cascotes de lo que antaño fue un templo del amiguismo y de las corruptelas. Al caer, también salen los olores a miseria, a suciedad, a podredumbre, mezclados con los gritos, unos de dolor por lo que acaban de perder, y los lamentos de quienes, callados y sin mezclarse, se beneficiaban de este estado de cosas. 

  Y cuando haya caído todo ese edificio del disparate de las vanidades, de ligerezas intelectuales, de ambiciones desmedidas...¿que quedará entonces?. Tal vez una soledad que traspasa nuestros corazones, un abatimiento profundo, antesala de la ira, una tristeza infinita por el tiempo perdido, si, pero, ¿y que ilusiones?. Muy pocas. Por que los estados de irritación y los clamores de justicia se apagan cuando caen los culpables, pero, al día siguiente de ello, cuando haya que comenzar a reconstruir, ¿quién y con qué levantará los ánimos de todo un pueblo secuestrado durante tanto tiempo?. 

  Vimos caer satrapías por internet, vimos como en la Plaza Tahrir, Mubarak y su mundo eran arrollados por los tiempos. Vimos la alegría de los alejados de la mesa del poder, si...pero al poco tiempo, ¿que vemos?. Y vemos los problemas en su cruda realidad, las carencias en su extrema desnudez, y no vemos el futuro, tapado por tanta confusión y desánimo. Y mi pregunta es: Andalucía, ¿está preparada en estas circunstancias para enfrentarse a su situación y abrazar con fuerza su destino?¿sabremos llevarla hasta donde se merece? Y la cuestión principal...¿con que líderes?. Resulta aterrador ver la mediocridad de las figuras que nos representan, salvo contadas excepciones. Adocenados por años de listas cerradas, haciendo carrera desde la oposición unos, pero sin convicción para ganar por el programa, y otros, anclados en el radicalismo, ¿como serán ellos capaces de despertar ese torrente de ilusiones que como la savia nueva, deberá recorrer las venas de esta tierra?. 

 ¿Empresarios?¿Intelectuales?...¿donde están en esta tierra que no se hayan ido a Madrid y que no sean los que por aquí pululan, deambulando de los periódicos de siempre a las tertulias aburridas de siempre?. Los pocos serios, nada quieren saber de este desastre. Los demás, crecidos al abrigo de las subvenciones discrecionales, incapaces de asumir los riesgos que su papel comporta, empresarios demasiado ocupados en agradar a la Junta, comprados por esa "paz social" que regaba de millones sus sedes pero que no tenían como objetivo crear empresas, técnicos obsesinados por "controlar" el BOJA (Boletín Oficial de la Junta d Andalucía), auténticos filtros por los que solo se tamizaban aquellos seres que el poder socialista veía con buenos ojos....¿esos son los que ahora pretenderán liderarnos en estos tiempos de derribos?. 

  Mala fortuna tienes, Andalucía, por que tus hijos más señeros se fueron de ella, y los que quedaron, con un cambio de chaqueta, aspiran ahora a salvarte de aquello en lo que ellos contribuyeron en tan gran medida, mediante silencios, pactos o simplemente, apuñalándote por su beneficio y a costa del atraso de tus tierras. 

  Luego estos tiempos de ERE, de derribos, quizás sean también los tiempos de los desánimos: y es que los cambios, solo con gentes nuevas se podrán realizar. Pero ¡hay tantos que están instalados al calor de ese poder que ahora tanto critican!..(en voz baja, ¡¡¡vaya a ser que el PSOE, todavía se salve y ellos queden señalados!!!!, ¿verdad?). Ellos son las miserias vivas de esta tierra hermosa, acostumbrada al insulto, y puesta trabajar entre la indolencia....pero eso si, harta de ir y de ver cada día como en su nombre y con un VIVA ANDALUCIA, se sigue cometiendo todo atropello posible. 

  Luego, entre los ERE y estas élites andaluzas que durante treinta y cinco años que no fueron capaces de hacer nada serio, ¿que es lo peor?. Tengo mis dudas. 

   Saludos cordiales.

No hay comentarios:

Publicar un comentario