martes, 12 de marzo de 2013

LA HORA DEL 0,7% EN CATALUÑA O EL MOMENTO DE LOS MIEDOS

   Bueno. Pasaron las elecciones catalanas y se obtuvieron unos resultados que, de ser siquiera sospechados por los dirigentes de Convergencia y Unión, jamás se abrían convocado.  Se hicieron alianzas contra natura renunciando al protagonismo de las ideas propias y dando juego a quienes solo deberían ocupar un papel marginal. Y como resultante de ese mal cálculo, ahora Cataluña es plenamente ingobernable. Y no camina hacia esa "realidad nacional" de la que tanto se cacarea, no: se va hacia la quiebra plena, que no es lo mismo.

  Pero aparte de la pérdida de ese papel central de una coalición de gobiernos, como es Convergencia y Unión, consecuencia primera del error de Arturo Mas, y de la obligación de exagerar las actitudes políticas y las reivindicaciones de esa formación, lo dramático para todo el movimiento soberanista es que el discurso que emplean no logran tapar los desastres en su gestión. Desastres que, no nos engañemos, no son solo los de la legislatura anterior de Convergencia y Unio, o los de  los dos Tripartitos. Son los desastres de una determinada manera de entender la política, de elegir unas determinadas prioridades frente a otras, es el desastre de primar durante estos treinta años de democracia un proyecto político ajeno a los tiempos que corren o de favorecer unos intereses frente a los de los demás, creyendo que así se fidelizaba a unos votantes determinados.

  ¿Las consecuencias de esa manera de entender Cataluña?: el poner de manifiesto, a las claras y ante todos, incluida ante esa "España que les roba" ,lo que han pretendido tapar durante decenios: la insostenibilidad plena de esa quimera que con tanto ahínco defendieron. Y esas aspiraciones se topan con las finanzas. Por que, ¿ tiene sentido hablar de independencia cuando tienen que recortar 4.500 millones al presupuesto?. Y ese recorte Oriol Junqueras lo veta asegurando que no aprobará los Presupuestos, lo que implicaría una de dos: o la prorroga de los mismos y, en consecuencia, un desplome en las condiciones de financiación, ya de por si casi nulas, o, elecciones anticipadas, lo que significaría que la niña de los ojos de Convergencia y Unión, la razón de ser de su proyecto político se esfuma como el humo ante un ventilador. Y, de paso, dado que las mayorías que saliesen serían aun más complejas por el reparto de escaños, a la postre, harían imposible una coalición a dos de Gobierno. Y si eso es así, si hay que ir a tres partidos o más para constituir ese  nuevo Gobierno, la cuestión es..¿quienes serías esos tres partidos?¿que papel se reservaría Convergencia y Unión?. Ninguno serio, desde luego y el que obtuviese, cada vez más marginal. Luego el desastre para ellos.

  Pero aún en el caso hipotético de que se lograse esa coalición ingobernable, los dos problemas básicos seguirían. Por una parte: los recortes que de manera obligatoria tendrán que hacer. Y por otra, la pésima imagen que de esos Tripatitos tienen los ciudadanos dada la insostenibilidad de los mismos cuando se tienen ideas políticas y, en consecuencia económicas completamente divergentes. Imagen pésima por que lo que denotan es la incapacidad de ninguno de ellos de liderar una salida racional a la situación que ellos mismos crearon, además, y que solo ellos complicaron hasta hacer imposible acción alguna....menos las que tiene  que hacer. 

  ¿Y que tienen que hacer en CataluÑa?. Pues es el mismo defensor de las posturas más radicales, Oriol Junqueras, quién lo señala: recortar esos 4.500 millones de Euros que se le exigen, no solo desde la "España que les roba",  -y a la qu acuden desesperados cada mes-, no, si no desde la mismísima Unión Europea a la que dicen quieren pertenecer, significaría, entre otras cosas: cerrar TV3, o CataluÑa Radio, o "embajadas", recortar subvenciones a cierta prensa agradecida, cerrar demasiados organismos público donde se alojan indolentes ellos, los próximos a esas formaciones y otras medidas. Y, naturalmenete esos cierres necesarios, significan que el mensaje, al no poder ser amplificado por esos medios, dejaría de tapar la gran mentira sobre la que se basa ese concepto del soberanismo. 

 ¿Exageraciones mías?. Me remito a las declaraciones del Consejero de Sanidad e la Generlidad catalana, Boi Ruiz, que afirma que la Sanidad catalana está en quiebra, más aún, en situación de colapso financiero. Pero, ahí la gran mentira, "eso no significaría la disminución de servicios a los ciudadanos...". La mentira: ¿como hacer funcionar algo si pagar a proveedores y a trabajadores? Sencillamente IMPOSIBLE. Pero calla. Por otro lado, el Consejero de Economía, quizás de las personas mas serias en esa locura colectiva, el Sr. Mas-Colell, recrimina a los de Esquerra Republicana su suicida postura advirtiéndoles de que, hagan lo que hagan los de Esquerra, el ajustará el gasto hasta confluir en el 0,7% de déficit establecido, y lo hará por la vía de las restricciones en el gasto. Por otro lado, Durán y Lérida se rasga las vestiduras ante el empecinamiento de Esquerra Republicana en no aprobarlos si recogen los recortes a los que están obligados. Luego blanco y en botella, y una pregunta solo: ¿tan necios eran que creían que Esquerra les iba a dar un cheque en blanco como convidado de piedra, para que ellos siguiesen como siempre?. Ingenuos.

  Y es que como vengo sosteniendo desde hace meses, esta crisis,  acabará con determinadas practicas alocadas a las que estábamos acostumbrados como pueblo y en especial, , obligando a replantearse con profundidad los principios ideológicos de ciertas demagogias nacionalistas entre otras muchas cosas. Y, en cierta medida acabará con ellas por que las demagogias, a parte de ser demasiado onerosas para los ciudadanos, tapan siempre demasiados vicios, vicios que son, precisamente, las señas de identidad de esos partidos. Y, por otra parte, deja esta crisis meridianamente claro que un Estado es demasiado costoso por si mismo tal y como está ahora concebido, como para andar en repeticiones miméticas de esas estructuras en el modelo autonómico que nos dimos.

  Así que quienes creyeron que la manifestación de la Diada era un plebiscito hacia sus disparates, se encontraron con que puede ser el cadalso de sus aspiraciones. La eterna lucha entre los deseos y la cartera. Y siempre gana en esas lides Don Dinero. 

   Saludos cordiales.

 

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