martes, 26 de febrero de 2013

LECCIONES ITALIANAS O LA ELECCION ENTRE UN LADRÓN O UN PAYASO

  Decía Aristóteles, el gran teórico de la democracia que el ser humano es un ser social, zóon politicón, animal social en griego, hasta el punto de considerar menos que las fieras a aquél que no fuere capaz de vivir en sociedad. 

  Y junto con esa necesidad del hombre de vivir en sociedad,  la polis en aquellos orígenes de la democracia, su propia necesidad de sociabilidad implica la necesidad de organizarse. Y esa capacidad de organizarse mediante figuras determinadas al servicio de la sociedad es lo que conocemos hoy por Política, siendo la forma de elección de esas magistraturas las que definían si se trataba de Monarquía, el gobierno del más noble y capaz,  Aristocracia o el gobierno de los mejores, o Democracia, el gobierno de todos siguiendo el cumplimiento fiel de una leyes determinadas. 

   Pero, así mismo, establecía tres formas de prostitución de estas tres formas típicas de gobierno. Así si en vez de el mejor gobernada otro distinto y con menor altura de miras se entraba en la Tiranía, Si en la forma del gobierno de los mejores, la Aristocracia, los aristócratas en vez de ser el ejemplo vivo de la virtudes de la sociedad eran simples perseguidores de su beneficio personal, esta Aristocracia se trocaba en Oligarquía. Así mismo, cuando los ciudadanos, en vez de entender el bien común como la máxima norma al servicio de la comunidad y de su progreso, priorizaban su beneficio personal frente a los de la colectividad, se entraba no en democracia, si no en la Demagogia

  Pasaron los siglos, y las enseñanzas del Maestro del Pensamiento por excelencia fueron depurándose hasta lo que hoy conocemos por Democracia. Pero, y esa es su grandeza, las tres maneras que establecía de gobierno siguen vigentes como elementos de referencia así como las tres formas corruptas de gobierno. Por que  es Monarquía, cuando se trata de ejercer el poder ejecutivo, aunque ahora la llamemos  Presidencia o Jefatura del Gobierno. Aristocracia, sería el conjunto de ciudadanos excelentes encargados de la administración de lo público, sea en el nivel que fuese representados por los Parlamentos y los funcionarios de alto nivel, y Democracia, el pueblo que, concienciado de su esencial relevancia, se toma muy en serio sus deberes para con la Patria y es consciente de lo trascendente de su elección de los mejores y su posición exigente pero muy meditada y contrastada a la hora de aprobar o rechazar las medidas que se le propongan. Y un detalle interesante a tener en cuenta: lo que sirve para saber donde estamos no es el que algunos digan que a ellos "no les representan", no. Por que se trata de las decisiones y sus consecuencias de la Sociedad en su conjunto, y esa sociedad no es fraccionable, luego nadie puede ponerse al margen de ella simplemente por convicción, pereza o conveniencia. Luego es la Sociedad en su conjunto la que elige o debe elegir entre ser Democracia o ser Demagogia, no una parte de ella, y sin que nadie pueda ser liberado de la etiqueta real, ganada por la Sociedad en su conjunto, votes o no lo hagas.


  Pero si desvirtuamos ese noble sentido de la actividad política que como seres sociales debemos tener y que es el precio a pagar para poder sobrevivir, que es el vivir en sociedad, nos encontraremos con lo perverso, lo nefasto, con el desastre en definitiva. Así y en los tiempos actuales, sería Tiranía de facto el acto político de quién o quienes siendo  encargados de dirigir la Sociedad atendiese a sus deseos y necesidades personales y no a los DESEOS y NECESIDADES de la Sociedad. Y la forma más fácil de poder comprobarlo lo tenemos en las tendencia populistas de ciertas Presidencias. Si los mejores para el ejercicio de las responsabilidades inherentes  de servicio absoluto a la sociedad, los Aristócratas, anteponen sus necesidades personales, las conveniencias de partido o huyen de la VERDAD, atándose a su "verdad", entraríamos en la  Oligarquía, o lucha partidista donde prima el interés electoral de cada formación  sobre el INTERÉS de la sociedad a la que representa, alejando a todos esos representantes y gestores de las necesidades legítimas del pueblo, y usando a ese pueblo para sus ambiciones particulares. Y si el pueblo soberano, en vez de atender a las necesidades inmediatas y mediatas de la sociedad, por duras que sean, dado que entre todos habremos de resolverlas, pide imposibles, desatiende sus responsabilidades y propone disparates, tendremos la Demagogia.

  Y el mejor ejemplo de esa demagogia lo tenemos en las Elecciones Italianas, donde el poder representado por los cabezas de listas (aristocracia), elegidas por el pueblo (democracia), está tan corrompido por ambos estamentos que ese poder se reparte entre un histrión corrupto como es Berlusconi, o un payaso, como es Grillo. Y que nadie se engañe: es la elección del pueblo italiano, no de los marciamos. Y se da la paradoja de que el mejor preparado, el más respetado, el que antepuso su deber como Primer Ministro a su vanidad personal, como es Monti, paga el precio de la impopularidad por salvar a Italia de la ruina. Terrible perspectiva pues el elegir entre un ladrón o un payaso para convencer a don dinero de que hay soluciones, en un mundo donde la seriedad y el rigor cada día tienen más peso, por muy antipáticos que sean ambos. 

  Y ese desprestigio que asola Italia y que la aboca irremediablemente a la ingobernabilidad, resulta que lo pagamos todos, dado que la consecuencia de la Demagogia es la prevención ante el demagogo -y de sus posibles imitadores allende sus fronteras-, por parte del quienes tienen que ayudarnos a salir de esta casi quiebra en la que estamos. ¿Que parte de culpa en esa lamentable situación tienen los medios de comunicación, los políticos, los "expertos" y los propios ciudadanos para que ese resultado sea posible?. Por que acusar a Berlusconi de todos los males es un estupidez: Berlusconi nunca podría haber hecho nada sin el apoyo de los ciudadanos mediante su voto. ¿Y los partidos, o mejor, las élites dirigentes de TODOS los partidos?¿tan alejados estaban de la realidad para que un miserable pudiese volver a desestabilizar a Italia?. Pero los ciudadanos, ente ante los cuales esos embaucadores muestran sus "gracias", ¿tan NECIO e IMBÉCIL es como para mostrar su rechazo a lo inevitable que es la austeridad eligiendo como elementos que les representan a un payaso y malo, además, o a un manipulador?. 

   Decía alguien que el pueblo jamás se equivoca. Pues bien, y ante los hechos acontecidos, ¡claro que se equivoca... a menudo y de manera garrafal!. Y en su pecado de ligereza con lo que son asunto esenciales para ese mismo pueblo, lleva su penitencia: tendrá más tiempo de crisis, será más dura y costará más sudor y lágrimas el salir que de si se hiciesen las cosas de una manera seria, aunque sea dolorosa.  

  Así que pueblo indolente: paga por tus errores, y sigue haciéndolo hasta que entiendas que la RAZÓN solo tiene un camino, que es incómodo y nada dado a zalamerías. Y si a RAZONES no atiendes, a DESAZONES sucumbirás, por que los hechos son así de crueles y las deudas siempre se pagan. Y con intereses, por desgracia.

  Saludos cordiales.

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