martes, 4 de diciembre de 2012

¿SEGUNDA JUVENTUD O CELO CAGALÓN?

   Este Domingo pasado se celebró en Madrid un acto de homenaje a Felipe González con  motivo del trigésimo aniversario de las Elecciones que le llevaron al poder, ganado con una mayoría absoluta que hasta ahora, nadie a conseguido: 202 diputados en el Congreso. 

   Acudieron allí sus ex-Ministros y demás personas influyentes de aquellos entonces, junto a los "herederos" de aquella mayoría. Y esa mezcla no dejaba de ser patética. Por que juntar en la misma sala a los que triunfaron de manera rotunda en aquellos entonces con los que fracasan ahora y con demasiado estrépito, es poner de manifiesto y de una manera cruel las diferencias existentes entre ambas generaciones de un mismo partido. 

  Aquel PSOE, recién aparecido durante la transición, (por que antes, ¿donde estaba?), nacía con unas ideas claras, y, sobre todo, una idea de ESPAÑA determinada. Podría gustar más o menos, pero para ellos era España la realidad a transformar mediante su pensamiento político, su misión era la de terminar, a su manera, son siglos de ensimismamiento que azotaban nuestra Patria, ajena a cuanto en Europa y en el resto del mundo acontecía. Para ello, un puñado de jóvenes socialistas toman las riendas de la dirección apolillada del PSOE histórico en 1974, en Suresnes. Es interesante el observar que era universitarios, con sus carreras terminadas, que ejercían su acción política en la clandestinidad y que, en consecuencia, podían arriesgarse a que su futuro se torciese si eran detenidos, luego corrían riesgos. Tenían fe, transmitían ilusión y gerenciaban una ideología que, sin llegar a los extremos del marxismo del PCE, por mucho eurocomunismo que le vistiese, podía llegar a la gente. Y lo lograron en el año 1982, después de dos fracasos electorales ante la UCD.

   Lo demás, ya lo sabemos. Gobernaron hasta 1996, fueron heridos gravemente por la gestión económica, moribundos por su corrupción y, finalmente,  derrotados (una forma sutil de mortalidad) por el Partido Popular de Aznar. Pero en su ejecutoria es innegable que hubo éxitos. 

  Comparemos ahora a aquel PSOE triunfador con el que ahora nos encontramos, el heredero de Zapatero, el que, de derrota en derrota, pretende cambiar el futuro de España, el que no es capaz de mantener el más mínimo discurso común en cada rincón de nuestra Patria, sin ideas, sin proyecto, sin ganas diría yo, al que solo une dos cosas: la corrupción que galopa por sus siglas cual caballo cuartralbo que cantaría Paco Ibáñez, y el ansia de poder personal. Por que ¿donde están esas figuras señeras, de solvencia intelectual contrastada, capaces de volver a encender la vela de la ilusión del segundo partido de Gobierno de España?.

   Y la cruda realidad, la tragedia para España ,es que esa figuras no existen. Las mezquindades personales y ambiciones mezquinas se amontonan desordenadamente, atemorizadas por su desnudez moral y debilitadas por el ayuno riguroso de ideas nuevas, a la espera de que las viejas figuras puedan reaparecer, de modo tal, que sus vergüenzas queden eclipsadas por el brillo marchito de quienes están ya jubilados: hasta ese punto es aterrador el panorama que se vislumbra desde la atalaya de la calle Ferraz, sede principal del PSOE

   Y como  las miserias nunca caminan solas, aparecen leves sonrisas en las caras de los fracasados a la hora de salir del homenaje: son los Patxi López que dicen respirar aire nuevo, si...pero con pensiones vitalicias viejas, o los Pepe Blanco, ¿pendiente quizás de la Operación Campeón?, o la sonrisa nada enigmática de Carmen Chacón, que, con la saliva chorreando, espera el momento oportuno para devorar el cadaver político de Rubalcaba  - el que todo lo sabía...-y de la Ejecutiva que la traicionó a ella, la gran perdedora del PSOE en Cataluña. 

  Y un partido que debería ser una alternativa seria y viable, un contrapeso necesario para la mejor gobernabilidad de España, ¿puede estar dirigido por fracasados de tal calibre y pueden ser los aspirantes a la sucesión otros fracasados aún mayores?. Hablan de un debate de ideas, pero, ¿como es posible que esas ideas aparezcan cuando las personas siguen siendo las mismas?¿Les bendijo el destino con la ciencia infusa tan propia del Espíritu  Santo, en el que, por razones ideológicas (naturalmente),  no creen?. NO. No es posible. La catarsis debe ser total, absoluta, plena. Y solo de esa catarsis, de esa depuración radical podrían salir esas personas nuevas, formadas, prestigiosas y con determinación capaces de acaudillar un proyecto nuevo.

   Y, de nuevo. el peor de los fantasmas aparece en el camino yermo del PSOE: el de la cruda realidad. Por que esa catarsis supondría dejar sin amparo a tanto "gracioso agradecido" que hicieron del servicio a ese partido su forma de prosperar, su manera de vivir, aspirando a que sus hijos probablemente les sucedan. Y esa personas, esas tantas personas, no están dispuestas en absoluto, a que eso ocurra: ese es el drama del PSOE

   Luego hace bien el PSOE en homenajear a los ganadores. Y para que el acto fuese más entrañable, solo habría hecho falta que a Felipe González y a Alfonso Guerra les hubiesen dado la clásica bandeja de plata Zapatero y Carmen Chacón, para que, en un arranque de lucidez, saliesen  por piernas de ese mal tugurio esos homenajeados , presas del pavor que tanto fracasado pueden provocar en su plácido retiro ¿verdad?. 

   Pero así son ellos. Y sin remedio, para desgracia de España, que es la que, de verdad, SI nos importa.  Y a todos, sin distinciones.

   Saludos cordiales.

 

 

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