sábado, 17 de noviembre de 2012

UN ASUNTO MUY COMPLEJO: LOS DESAHUCIOS.

   Acaba de aprobarse el Decreto-Ley de medidas contra los desahucios en determinadas circunstancias. Bien. Algo es algo. Pero para un asunto demasiado complejo como este, esas medidas dejan a todos y por razones opuestas, disconformes: los unos, por que esperaban la paralización de todos los expedientes de desahucio existentes. Los otros, por que se oponen a que esta posibilidad sea real. Otros, por el tema de la dación, Y los demás, por que, en el fondo, la situación sigue siendo la misma.

 Y es que, en mi opinión, sobre este asunto concreto, se pasa -o pasamos...- de puntillas sobre ciertos elementos reales, y se centran -o nos centramos...- sobre  las pasiones, en los sentimientos, las imágenes en la tragedia. Luego  es terreno abonado para la demagogia de unos y de otros. Y no será con la demagogia o la ligereza intelectual como podamos, en mi opinión, encontrar una salida razonable a un problema que presenta demasiadas dificultades al mismo tiempo. 

   En este asunto hay TRES actores fundamentales, cada cual con sus razones, con sus derechos y con su responsabilidades, pero todos bajo el mismo imperio de la Ley. 

  1º:- El ciudadano que solicitó un crédito hipotecario libremente, ya que nadie le obligó a hacerlo. Solo ese ciudadano valoró sus propias posibilidades y midió sus deseos de poseer una vivienda sin ser presionado por nadie. Luego conocedor cabal de lo que firmaba y a lo que se comprometía. Así que no puede alegar desconocimiento alguno en ningún caso.

  2º.- La Banca,  (en especial una parte de ella), por una parte, dado que concedió ese crédito a ese cliente, en función de una valoración  independiente determinada sobre ese bien, que es la garantía básica de esa operación y por otra, teniendo el conocimiento cabal la capacidad económica de esos solicitantes, con elementos tales como su trabajo y otros ingresos, por ejemplo, luego que sabía los riesgos que asumía y lo concedía. Y máxime, cuando la Banca es la mejor vigilante de las tormentas económicas y/o financieras que se pudieran avecinar: son los custodios el dinero, sus especialistas. Luego cuando pudieron o debieron ser prudentes a la hora de conceder esas operaciones, ¿por qué no lo fueron?. En su lugar, ciertas entidades, Las Cajas fundamentalmente, no solo no fueron prudentes, si no que incitaron a sus directivos a conceder cuantas más operaciones, mejor. Así que de inocentes,  nada de nada. 
 
   3º.-Los  Gobiernos, y digo Gobiernos, por que las ejecuciones hipotecarias estás estallando desde hace ya tres-cuatro años, luego que no aparezca ahora el PSOE como redentor de algo que, como Gobierno y en esos tiempos, era responsabilidad suya el haber previsto las consecuencias, actuado con agilidad y claridad, y tratado de mitigar los perversos efectos de lo que se estaba ya viendo .Sabían desde hace CUATRO años, como mínimo, las consecuencias de la crisis que se negaba. Y dado que el Gobierno posee, entre otros poderes, el de  la iniciativa parlamentaria, esto es, la capacidad de legislar o promover modificaciones en la legislación en aras de mitigar los efectos de la Ley preexistente ¿por que no lo hicieron?. Luego menos "perdones" y más meas culpas.

   Y para complicar más la cosa, los tres actores de este drama están sujetos, mejor dicho, están prisioneros a su vez, a otras tres condiciones básicas: 

    A.- la Ley Hipotecaria, que debe tratar a todos por igual, sea esta o se modifique. . Así que cualquier modificación deberá tener en cuenta a la inmensa mayoría de los ciudadanos que estando en dificultades, hacen lo imposible para ir atendiendo a sus obligaciones, y no solo a los que no pudieron hacerlo. ¿O crearemos una injusticia por ayudar a algunos?. Cuidado, que es un asunto demasiado delicado. 

   B. Una crisis de excepcional virulencia , que afecta a la actividad económica en general y solvencia de determinadas entidades financieras en particular por el llamado "ladrillo" o burbuja inmobiliaria,  por una parte, y a los ciudadanos, entre ellos, a los que no pueden atender esos compromisos de pago a los que nos estamos refiriendo por otra.

   C.- Unas obligaciones que se tienen que cumplir para el  "rescate"  llegue a determinadas entidades financieras, dinero que viene de la Unión Europea, lo que limita o impide medidas de naturaleza populista y que de una manera u otra, implican a España y sus instituciones en su conjunto.

   Así que las medidas urgentes aprobadas por el Gobierno, por estas razones, solo son paliativas para determinadas situaciones, pero en absoluto ponen freno a este problema ni, menos aún, eximen del cumplimiento de las obligaciones a los ciudadanos . Sencillamente esas medidas son meros parches porque no es posible que el Gobierno haga algo SIN EL CONSENSO PLENO de las tres partes citadas al princio: Banca, afectados y Gobierno y teniendo en cuenta esas circunstancias que actúan como marco para poder, dentro de él, llegar a acuerdos posibles. Por otra parte, esos acuerdos posibles, TARDARÁN en formalizarse por la enorme complejidad del asunto, y por el exquisito cuidado a tener con los intereses de TODOS, no solo de los de algunos. 

   Por otra parte no conviene olvidar que, al vivir en un Estado de Derecho, las soluciones no pueden ser lesivas o discriminatorias con respecto a otros ciudadanos que, a pesar de las adversidades y haciendo esfuerzos casi inhumanos si están cumpliendo con esas obligaciones. Por que podríamos llegar al esperpento que, quienes se metieron alegremente en pisos que objetivamente se sabía nunca podrían ser pagados, no pueden salir ahora beneficiados con respecto a los  ciudadanos más responsables. 

   ¿Ayudas?, estudiémoslas y todas las que sea posibles y de estricta justicia, afrontemoslas. Es nuestro deber como ciudadanos, y como seres con moral y, en consecuencia, con principios éticos. Pero ¡¡¡cuidado!!!, que por las imágenes que veo, también abundan los "viva la vida" de siempre, esos que cotizaron poco o nada al Estado, pero que si viven siempre del Estado, dotados de un especial olfato para estar en los momentos adecuados en los sitios donde se reparten las ayudas generosas, prestos a pedir pero no a intentar trabajar. Son muchos más de los que nos creemos, y para ellos, soy poco generoso y solidario con mis escasísimos recursos.

   Luego sobre este complejísimo asunto, seamos serios, meditemos demasiado lo que se puede o no se puede hacer, y entendamos que las soluciones, caso que las haya, nunca contentarán a todos. Pero es lo que hay, nos guste o no. 

    Saludos cordiales.

   

   Y un elemento más.

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