miércoles, 21 de noviembre de 2012

LA LUCHA DESIGUAL O EL MUNDO QUE SE AVECINA

  Tiempos modernos, nuevas actitudes. Esta frase quizás resuma la situación  en la que se encuentra el individuo en esta nueva era global en la que vivimos. Y esta nueva era, que nace entre  los dolorosos espasmos marcados por la crisis económica mundial, por la globalización del conocimiento, la desaparición de las fronteras y la facilidad y rapidez para comunicarse, tiene como centro de atención, como elemento decisivo, en definitiva, como protagonista, al ciudadano, origen, centro y destino de cuanto acontece

  Y esa situación de privilegio es cada día más perceptible, más dinámica y más eficaz. No solo son esos ciudadanos considerados de manera individual quienes, a través de las redes sociales, convocan manifestaciones que hacen caer gobiernos, o son capaces de impedir que alguien sea desahuciado o de hacer triunfar o fracasar un determinado producto, por ejemplo,  mediante simples SMS o chats.. . No. Es más. Ese mismo ciudadano, tomado como simple unidad, en su pequeñez ante el mundo, puede, cada vez con mayor facilidad, mover todo un universo establecido en la rutina de las inercias habituales. Iniciativas originales, reclamaciones sensatas, deseos atractivos, son elementos capaces de mover conciencias, de sacar del inmovilismo a demasiada gente.

   Un ejemplo de cuanto digo lo tenemos en la pelea entre la pequeñez de un solo ser humano, Pablo Herreros, simple ciudadano, un simple grano de arena,  que osa movilizar a toda una audiencia a través de las redes sociales contra ese gigante económico que es TELE 5. Pero, además, esa pelea desigual, se entabla, precisamente, en el terreno donde ese medio de comunicación es todopoderoso. De una manera gráfica: es como tratar de enfrentarse al disparo mortal de una pistola...solo con una mirada y una sonrisa. 

   Pues bien: lo consiguió. Y demasiado daño tuvo que hacer  este ciudadano en los intereses de esa gran empresa como para que el  coloso de la información presente una demanda contra él. Eligió bien Pablo Herreros el punto más vulnerable del coloso: la publicidad. Eligió bien sus armas: la causa de esa iniciativa cual era la entrevista morbosa de TELE 5 a la madre del CUCO, implicado en el asesinato de Marta del Castilllo. Midió bien la vanidad del presentador, Jordi González por una parte, y por otra, la vanalización del dolor a cambio de audiencia, o sea DINERO de la poderosa cadena de televisión dominada por esa plaga humana para el buen gusto que es Berlusconi y su manera "original" de entender el mundo de los medios de comunicación. 

   Acertó de pleno Pablo Herreros. Y la medida del acierto es la dimensión de la estulticia de esa demanda presentada contra él por TELE 5. Naturalmente, las redes, que no están dispuestas a perder ni un ápice de la batalla ganada frente a  los que hasta ahora se consideraban poseedores del monopolio de la verdad y los árbitros de lo que se publica o no, han reaccionado. 

   Solo una consideración final: esa demanda de TELE 5 contra un simple ciudadano, ¿quizás tiene como interés oculto el amedrentar a la opinión pública expresada sin intermediarios a través de las redes sociales?. Por que otra razón es puro disparate. ¿Que le reclamarán?¿millones?¿los tiene el demandado?. Pero sobre todo, ¿en que se basa TELE 5, la gran manipuladora, para esa demanda?¿en que quizás para ellos la gente no puede tener sensibilidad o indignación cuando un MAJADERO juega con las miserias que atormentan a toda una nación?¿no se pueden comentar con nadie?. Y si demasiada gente se interesó por ese punto de vista de Pablo Herreros, ¿Por qué no presentan una demanda colectiva contra todos los que apoyaron o APOYAMOS ahora a este ciudadano?. Si algo está claro es que si habían dudas sobre el atractivo de esa cadena de televisión y su programación, ahora esas dudas se trocan en rechazo, por que ¿quienes son ellos para intentar modular nuestras opiniones o coartar nuestra indignación?. Sencillamente SON MUY POCA COSA aún en su poderío. 

  Pues bien. Tal y como comenzaba este artículo, Pablo Herreros somos cada uno de los ciudadanos que, por distintos medios, y de forma educada, pero también clara y firme, exponemos nuestras opiniones, y, ADEMÁS, sabiendo cada día con mayor consciencia, el poder que vamos acumulando como lo que somos: simples ciudadanos..PERO CON VOZ. Y la megafonía necesaria para que se nos escuche, la tenemos todos. Se llama esa megafonía REDES SOCIALES, y hay diversas marcas, a cual mejor: TWITTER, FACEBOOK, etc. ¿Se habrán enterado en TELE 5 de que existen esas herramientas en nuestro mundo y que, como ciudadanos, no vamos a tolerar que NADIE se haga con ellas y, menos aún, en nuestro nombre?. Por la demanda interpuesta de un gigante contra una insignificante pulga, creo que todavía no se han dado cuenta del todo. Pero pronto se enterarán. Sin duda. 

   Por estas razones, solo digo: políticos, periodistas, gentes que detentáis el poder, legítimo y necesario, nadie lo duda, ¡¡¡ tened cuidado!!. Por que el que no preste la suficiente atención CADA DÍA y de manera PERSONAL a este mundo nuevo y masivo de las redes sociales, estará muerto en vida, en la vida pública, se entiende. Las voluntades, la empatía, la persuasión, incluso la simpatía y la comprensión de las cosas, ya no se consiguen con campañas electorales o publicidades masivas o delegando en alguien esa responsabilidad. Aquellos que vivan DE ,POR, PARA y ENTRE la opinión pública deberán entender que o participan ellos mismos y muy activamente en ellas, con los riesgos y trabajo que supone, o nunca conseguirán estar donde desean, ni lograr anhelo alguno, y,  desde luego, esa vida pública será efímera. Poco importa el trabajo que tengan ni el escaso tiempo del que dispongan, o de las plumas asalariadas para este menester ( lo que en Literatura se denominan "negros": gentes que escriben para que otros firmen como autores): o están pendientes de las redes para comunicar, y comunicarse, que son cosas distintas o, simplemente no estarán... para nada.

  Así de claras y sencillas están las cosas. Y cada día, más.

  Saludos cordiales.

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