viernes, 9 de noviembre de 2012

ARTURO MAS Y EL ARTE DE LA MALA PESCA



   Ya próximas las Elecciones catalanas, se abre la veda para los mensajes propios de una campaña electoral. Y cada formación política expondrá a su manera sus postulados, principios y propuestas, máxime, en estos tiempos de crisis que azotan a España, y, dentro de ella, a CataluÑa de manera singular. Y lo razonable sería el centrarse en las posibles soluciones, en las medidas a tomar y a exponer lo ya hecho, de manera que los electores, esto es, los ciudadanos con derecho a voto, puedan juzgar la labor realizada y expresar su opinión de una manera clara, sencilla y contundente posible: mediante su voto. 

  Pero resulta que no será así. Como trileros, en Convergencia y Unió decidieron que la mejor manera de tapar el fracaso de las medidas adoptadas por Arturo Mas y su gobierno es...NO HABLAR de esas medidas y SI de la "independencia" de Cataluña. Y hay que reconocer que han sido hábiles en esta pirueta. Por que, centrados en esa posibilidad, excitando los sentimientos de cariño hacia esa tierra, logran tapar las vergüenzas y los fracasos, fracasos que no vienen solo de la gestión de Convergencia y Unió actual, no, vienen desde hace demasiado tiempo, desde los tiempos en que Jorge Puyol (Jordi, para los catalanes), inició a comienzos de los años 80 esta larga andadura cuyo resultado final era, inevitablemente este. Y si las cosas no salen en esta convocatoria electoral como esperan, ya anuncian otra a modo de referendum, o lo que es lo mismo, la mayor tomadura de pelo que se le puede hacer a un ciudadano. Por que sin haberse celebrado las Elecciones, ya apuntan a la posibilidad de convocar otras, para otro fin espúreo, ¿para que votar en estas?.

   Y para ello, Jorge Pujol, hace ya demasiado años,  no dudo en gastar a lo loco en un despliegue de radios y Televisiones no visto en el resto de España, en crear esos "consulados" remedo de los grandiosos Consulados del Mar de la CORONA DE ARAGON, no del condado de Barcelona, o la inmersión ligüística, a concentrar cargos e hiperdimensionar la Administración autonómica con gentes de confianza, empezando por los funcionarios, a duplicar, en muchos casos sin el apoyo legal necesario, tareas administrativas y a tejer una telaraña de Leyes y Reglamentos que supusiesen la invasión de competencias, por un lado, y una "especificidad"  catalana por otro. Acumulados esos  gestos y gastos, junto con una corrupción galopante siempre en los círculos próximos a Convergencia y Unió, quizás usados para ir ocupando espacios que de otra manera podrían ser usados por personas o instituciones ajenas al proyecto soberanista que desde siempre estuvieron acariciando, tenemos el germen de los desmanes presupuestarios, el déficit presupuestario anual y las consecuencias obvias de esta acumulación de déficit: la deuda pública catalana, consecuencia, digo, lógica dado que hay que financiar esos desfases presupuestarios. 

  Y, cuando la "pelota" que formó esa deuda, producto de una gestión mala, por una parte, e interesada por otra, de Convergencia y Unió, llegó a ser notable,  llegaron los dos Tripartitos. Jamás se vio ocasión mejor para que se borrasen las huellas de los desastres acumulados por Convergencia y Unió. Nada mejor que dejar, aún a su pesar, el gobierno de la Generalitat  en manos de esa "progresía manirrota" que conformaron los de Esquerra Republicana, Izquierda Unida, rama catalana y el PSC-PSOE, para que se difuminasen los orígenes del desastre largos años gestado y laboriosamente trabajado por los de Convergencia y Unió

   Pero, en el colmo de la astucia, y sabiendo que las cuentas no cuadraban nunca, nada mejor que la necesidad de apoyos parlamentarios en Madrid para los distintos partidos de gobierno y las contrapartidas exigidas constantemente para mantener esa "fidelidad", por una parte, y el culpar a  "Madrid" por otra, para que la gestión nacionalista de las cosas públicas en esa parte de España quedase oculta. 

  Y tenemos demasiada culpa los demás sobre lo acontecido. Por que, ante la acusación de que Cataluña es víctima de el esquilmo realizado por España, se debería haber publicado, PERO CON SERIEDAD y RIGOR, y HASTA LA SACIEDAD, el resultado de esos balances fiscales, las inversiones del Estado y los ERRORES -y HORRORES- que los gestores nacionalistas estaban cometiendo. Y no lo hicimos. 

   Como tampoco modificamos la Ley Electoral para impedir que unas exiguas minorías marquen el rumbo completo de toda una nación como es España. Y no hablemos de la sensación de impunidad que tenemos los demás, cuando se incumplen de manera reiterada sentencias judiciales,- y algunas del SUPREMO-  y no pasa nada. No solo no contribuyó esta condescendencia a apaciguar los ánimos. Al contrario, los exacerbaron, permitieron crecerse a los débiles a costa del poder de la Ley y a reírse, lisa y llanamente, del Ordenamiento Jurídico. Y, como consecuencia de esa lenidad, es como se entiende a la perfección la osadía de Arturo Mas. ¿No nos dimos cuento todos que ese estrambótico Pacto Fiscal, era la antesala de esta propuesta de secesión?. Y tenían bien calculado el hecho irrefutable de que e Gobierno de España no podía JAMAS permitir esa excepcionalidad en Cataluña. Máxime, cuando en el horizonte europeo que tiende a la unidad del espacio fiscal con normas comunes, tendrá que bregar con los Conciertos Vascos y el de Navarra. 


   Poco importa para Convergencia y Unió que Europa les haya dicho que estarán fuera de la Unión, o que en Rusia no les hayan atendido en esa visita hilarante ni los guardias del Kremlin. No. Le preocupará demasiado, diría que TODO el hecho de que se empiece a ver algunas empresas importantes estén empezando a pensarse, cuando no a trasladar la sede de Cataluña a otra parte (como el caso de la embotelladora de Coca-Cola en España) o en anuncio de SEAT, LILD, NESTLE y otras de irse, o que La Jijonenca cierre una fábrica en Cataluña y concentre producción en Valencia, dejando como mera delegación lo que antes era una Sede. Es ahí donde más le duela a Arturo Mas y MENOS quiere que aparezcan las grietas por las que se desinflará esa ola de independentismo que con tanto esmero prepararon.  No será la Guardia Civil quién les asuste con su intervención, no serán las Leyes quienes les amedrenten....solo el poder del dinero, el ver que su "oasis" se descapitaliza,  es lo que les arredrará. Y lo hará por una simple razón: por que se verá a las claras hasta que punto Cataluña es dependiente de España y hasta que punto eran falsas las acusaciones del nacionalismo, no solo por las promesas de pertenecer a donde nunca pertenecieron como Estado, ya que JAMAS lo fueron, si no a la mentira sobre las cuentas con el resto de España. Y esa evidencia, que será lenta, calará en las mentes de los catalanes cuando SIENTAN en sus carnes las consecuencias de esta loca huida hacia ninguna parte que han emprendido algunos, con el asentimiento de una mayoría en Cataluña. Por que no lo olvidemos: esas sensaciones falsas, calaron en el común de los catalanes. Y caló, por que no se quiso o no se supo reaccionar a tiempo. Y ahora, a destiempo, la medicina tendrá que ser más dura, amarga y contundente que si se hubiese administrado en su momento. 

   Por último, un detalle importante, que es donde falló en sus cálculos Convergencia y Unió: esperaban una reacción contundente y drástica por parte del Gobierno de España, para poder escenificar lo que ellos califican de "agravios españolistas" hacia los pobres, perseguidos e indefensos catalanes. Pues bien, consiguieron el previsible, legítimo y LEGAL NO de Mariano Rajoy y el Gobierno de España, pero NO esa reacción furibunda que esperaban para poder hacer propaganda con ella. Y eso les puede costar la mayoría absoluta que tanto anhelan. 

  Por eso es imprescindible que en esta hora de la verdad NADIE se quede sin votar, que se sepa realmente quién es cada cual, con cuanta fuerza cuenta, y queden meridianamente claras las consecuencias del voto de cada uno. Luego, cuando un candidato oiga hablar de independencia, que responda con preguntas sobre la GESTIÓN de Convergencia y Unió y sus recortes, sobre la corrupción galopante, sobre los casos judiciales abiertos, sobre quién pagará las jubilaciones o las prestaciones por desempleo o quién y con qué dinero se financiaría un sistema de salud catalán, que es, precisamente sobre lo que no quiere Convergencia y Unió que se hable. Esa es la mejor estrategia posible ante este disparate. 

   Saludos cordiales. 


  

No hay comentarios:

Publicar un comentario