martes, 2 de octubre de 2012

NO SE PUEDE SORBER Y SOPLAR AL MISMO TIEMPO

   Reunión de Presidentes de Comunidades Autónomas. Previsiones de cierta prensa: lío de los barones de cada partido, y según cierta prensa, en especial entre los el PP, por que así lo dicen ellos. Realidades: todos aceptan el recorte de los respectivos déficits, con mejor o peor cara, pero aceptan.  Y es que está bien eso de protestar, no estar conforme o buscar el agravio comparativo en es patio de gallinas que son las Autonomías. Pero cuando se trata de dinero, los acuerdos son claros ante la perspectiva de que el grifo se cierre.

  Y es comprensible que nadie esté de acuerdo. Una de las consecuencias de esta estrechez financiera es precisamente la evidencia de que este modelo de organización del Estado es es cada vez más manifiestamente inviable. Y se nota, además, por que en los recortes tienen que hacerlos ellos, en sus respectivos territorios, no Madrid,  y, de esa manera, quedan en evidencia las disfunciones que este mosaico de taifas conlleva. Y lo peor es que son ellos los que deberán aplicar esos recortes de la manera que crean conveniente, pero recortes drásticos a la postre.Y ya no vale eso de decir que en el Estatuto 2.0 de cada Comunidad les "toca" un determinado tanto por ciento de los Presupuestos, bien por población, bien por territorio, bien por que lo dicen ellos. No vale ya ese pretexto, pretexto que tiene, además  la particularidad de que, sumandas cada una de esas partidas de cada Autonomía,  resulta que dan más que la unidad, o lo que es lo mismo, si había 100 para repartir, el resultado de lo que dicen esos Estatutos 2.0 es que se quieren 120, o lo que es lo mismo, que hicieron mal las cuentas.

  Y de esa estrechez financiera se tendrá que derivar, necesariamente, un replanteamiento a fondo de esta aberración. Y de hecho son cada vez más las voces que desde las propias Autonomías se plantean la devolución de competencias. No por convicción, que sería lo razonable, si no por necesidad. Y eso es lo triste. Por que si lo hacen por que desde el punto de vista financiero no pueden mantener esas competencias, querría decir que si no fuese por esta situación económica, desearían continuar con las duplicidades o triplicidades en las competencias, aún a costa de volver literalmente locos a los ciudadanos, amén de arruinarnos vivos. Y ahí radica precisamente la razón del fracaso autonómico.

  Por que ya es tarde para exponer el grado de ineficacia o de derroche que presupone este modelo de articulación del Estado. Ya lo sabemos todos. Y tarde también para que algún político nos hable de las "bondades" de este sistema sin que, acto seguido, le lluevan ejemplos de los disparates que se están cometiendo. Y ya lo comprobamos todos en nuestras castigadas carnes. Lo triste es que ha tenido que ser el disparate de los nacionalistas catalanes de la mano de Arturo Mas y sus veleidades independentistas, el que nos quite la venda de los ojos, por que hasta ahora, TODOS los partidos ataban el perro con longanizas. Y resultó que el perro no solo no estaba contento, si no que quería más. Y ya no hay nada más que darle.

  Pero caída esta venda, se abre la veda para que todos podamos expresar nuestras opiniones sin ambages.Y, en caso de reforma Constitucional, y el consabido Referendum para modificar el Título VIII de la Constitución, ¿seguro que los españoles votaríamos afirmativamente a algo que no supusiese una reducción drástica de competencias de esas dichosas Autonomías?. Lo dudo. Y ese es el callejón sin salida al que hemos llegado de la mano de los desafueros autonómicos. Usados como trampolines políticos para ciertos personajes de todos los partidos, ahora, ingobernables, resultan de difícil modificación. Por que la solución de un Estado Federal no es posible con Monarquía ni por tradición, aparte de que conllevaría de hecho una limitación de competencias, cosa que se pasa por alto, salvo que, especializados en organizaciones del Estado aberrantes, nos de por experimentar con esa posibilidad. Y la posibilidad de una República en España, pone los pelos como escarpias hasta al más pintado, desde luego. Ni, menos aún, cabe la solución confederal, que por cierto, solo existe de manera viable en Suiza y en ninguna otra parte, pero desde hace cientos de años, y con demasiada riqueza guardada, no en un marco de estrecheces como en nuestro.,Y cimentada, además, en una determinada situación geográfica que la hacía idónea, al convertirse en Estado-colchón de grandes potencias y poseer una orografía que impedía el movimiento de grandes masas de maniobra de los ejércitos clásicos, luego nada atractiva para una invasión, máxime por los escasos beneficios de esta y en un notable aislamiento político en la escena internacional: es la neutralidad efectiva. Y no siempre es posible esa neutralidad, por que demasiadas veces, depende de la situación geoestratégica de cada Estado, y no de la voluntad de sus ciudadanos. 

  Así que las alternativas pasan necesariamente por, o bien la reducción de las competencias de las Autonomías, o bien por la eliminación de las mismas. Y ambas posibilidades plantean sus riesgos notables. Por que, abierto el melón de la independencia y centrándonos en la reducción de las competencias para ahorrar costes, ¿cabría confiar en el modelo de Administración única en aquellos que persiguen precisamente la supresión de la Administración Central del Estado?. No. Otra vía sería la de devolución de competencias al Estado. Pero ¿cabría rescatar competencias del Estado gestionadas por las Comunidades Autónomas sin protestas airadas de ciertos partidos necesitados de colocar a sus peones en esos puestos a eliminar?. No. ¿Como se coordinaría ese principio de Una Administración Una Competencia...sin crear 17 disparates al no renunciar todas ellas a las mismas competencias?. Solo si hubiese un principio rector único, superior en jerarquía y eficaz que sirviera de referencia. Pero vemos que de facto eso no existe. Y pongo por ejemplo, el cumplimiento de las sentencias del Tribunal Supremo o del mismo Constitucional: en Cataluña, por ejemplo o en el País Vasco, se cumplen...solo si interesan. A partir de ahí, que me digan como hacerlas cumplir, al precio que sea en un Estado de Derecho, esto es: AL PRECIO DE LA LEY. Y parece que ese precio es demasiado caro, por que siguen sin cumplirse. Luego, ¿reformas en serio?....no acabo de creermelo.  Pero la esperanza dicen que es lo único que no se pierde. Pero acaba olvidándose, ¿verdad?. 

   Luego tiempos inciertos pero apasionantes nos esperan. Y la buena noticia es que este asunto lo zanjaremos de una vez por todas. Ya era hora. 

  Saludos cordiales.