martes, 16 de octubre de 2012

LA IZQUIERDA SIN IDEALES

   Ya estamos al final de las campañas autonómicas que se celebrarán este Domingo en las Vascongadas y en Galicia. Muy pronto tendremos los resultados, la mejor de las encuestas posibles, por que encuestar es preguntar a alguien y en este caso, ese alguien es, ni más ni menos, que el pueblo soberano. Y en ningún  otro caso un discurso tan breve como un voto es tan rotundo como para decidir inapelablemente los destinos de toda una Comunidad durante los próximos años. Algo que deberían aprender los políticos: a hablar menos y a hacer más cosas. 

  Sin ánimo de ser el Oráculo de Delfos, dado que esa potestad no me fue concedida por nadie, ni la deseo, si me aventuro a apostar, según las tendencias de voto que se aprecian en los distintos sondeos y "trankings" diarios (rastreos de intención de voto),  realizados, en especial en Galicia, pero que también se han realizado en las Vascongadas

   Y llama la atención una cosa en ambos territorios españoles: la caída de la intención de voto en el PSOE y el mantenimiento, cuando no el aumento en porcentaje del PP: en Galicia, el PP llegaría a la mayoría absoluta incrementando su representación y en las Vascongadas, manteniendo esos 13 escaños, lo cual considero un éxito, dado que allí esta vez participa ETA con el disfraz de BILDU. Y el PSE-PSOE bajaría allí hasta en ocho escaños, casi la mitad, y en Galicia, el PSG-PSOE podría perder hasta cuatro-cinco escaños. No deja de ser llamativo este hecho, máxime si tenemos en cuenta las dificultades de naturaleza económica que padecemos y las medidas necesarias que ha habido que aprobar, nada favorables desde luego para aspirar a robar el corazón de los votantes. Luego, ¿a que se debe esta caída previsible en el PSOE?¿Cual es la razón de ese desapego a esas siglas?. Por que más favorable en apariencia para el PSOE que esta coyuntura no será posible. 

  Y es que, en mi opinión, la razón estriba no solo en la desastrosa gestión que durante ocho años hicieron los socialistas en España, de la mano de Zapatero y sus Ministros, con Rubalcaba al frente. No sería suficiente esa explicación, pero si necesaria. La razón puede radicar en la ausencia de ideas, de credibilidad, de frescura en sus programas, y el estar rodeados de candidatos demasiado marcados por el aparato de ese partido, dedicados a él desde hace años en exclusiva, pero a nada más. Están pagando el precio siempre demasiado caro por las siguientes razones: 

- Por la de la ausencia de principios ideológicos que estén adaptados a los tiempos que corren. Siempre los mismos tópicos, que manidos de tanto usarse, aparte de no creíbles son hasta ridículos

 -Por la ausencia de discursos básicos iguales en todo el territorio nacional. En cada Comunidad, su propio discurso, cuando no echando al ciudadano a pelearse. ¿Nos acordamos de Montilla, el cordobés de Iznajar con acento catalán, llevando la contraria al PSOE nacional, o a la descendiente de un almeriense , de Olula concrétamente, Carmen Chacón, que no vería con malos ojos una separación de Cataluña con España. No en vano su tesis doctoral  versaba sobre las cuestiones jurídicas inherentes al separatismo de Quebec, en el Canadá.

- Por la  pérdida de los símbolos que puedan servirles de bandera, empezando por la Bandera misma, el concepto de Patria y la defensa a ultranza, categórica de la Constitución, caso único en la izquierda mundial 

  Si analizamos la trayectoria del PSOE veremos que hay en ellos un sentimiento de vergüenza subyacente a la hora de mostrarse orgullosos la Bandera de España a miles, en cada manifestación o en cada acto. ¿Alguien, cuando ve al Partido Laborista británico o al SPD alemán, o a los Socialistas franceses, no siente  envidia de  como en esos actos las Banderas de esos países ondean a miles y con que emoción honran a su Himno?. Por la misma razón, ¿cuando se ha visto una Bandera de España en una manifestación patrocinada por el PSOE?. Pero, en cambio, si se ven las Republicanas, entre otras. Y no digamos en lo tocante a la configuración del Estado.Es ejemplarizante el que, con ocasión de los asuntos catalanes, el PSC-PSOE aparte de romperse como vaticiné, no tenga mejor idea que el apostar por el Fedralismo asimétrico, payasada propia de indigentes intelectuales de categoría mayúscula, cuando lo que se les pide por sus propias bases sería exactamente lo contrario:  la defensa a rajatabla del orden constitucional. Pues bien, en esos países que he mencionado antes como ejemplo nadie cuestiona su Historia, y en España es precisamente esta la que, de manera torticera, se usa como arma para confundir.

   Y es que solo en la izquierda española se da ese caso, el de renunciar precisamente a los símbolos que representan la igualdad, la fraternidad, la justicia y la prosperidad, símbolos encarnados en una Constitución, representados por una Bandera y gratos al oído al enviarnos esos cálidos mensajes a través de la música de un Himno, el nuestro, que, cuando se toca en honor a alguien, por ejemplo de deportistas, conmueve, empezando por las lágrimas que generalmente vierte el triunfador.Y esos valores de igualdad, fraternidad y justicia, curiosamente fueron conceptos políticos que se nuclearon desde la izquierda en Europa y que son la seña de identidad de esa izquierda moderna que poseen.  Pero aquí, aparte de soñar con una República que nadie quiere,  parece que para ellos, estas emociones son algo pasado de moda, y a falta de discurso inteligente, cosa de "fascistas". Y lo resume esa frase necia propia de alguien que nos presidió, llamado J.L Rodríguez Zapatero, para quien en concepto Estado era algo "discutido y discutible". Pero no sería justo el cargar solo en él esa frase: son TODOS ellos los que de una manero u otra tienen ese trastorno bipolar: por una parte quieren una Patria....pero por la otra NO SABEN CUAL.

  Perdidos en esa confusión son como esos  siete personajes en busca de un autor, (Pirandello)...pero en vez de buscarlo de manera ordenada, inteligente y crítica, corren como poseídos sin querer encontrar nada, por que todo les da miedo, miedo a que se les llame patriotas, o a que, según algunos, se les pueda fotografiar al lado de una Bandera que es de todos. Pululan por todas partes como las moscas pero marcados por el pavor de posarse en alguna, nunca llegarán a parte alguna que merezca la pena. 

   Y no estamos los ciudadanos para tanto movimiento. Por que la gran mayoría si tenemos claro cuales son esos principios básicos que nos definen como españoles y no como una amalgama extraña de pueblos peleados entre sí. Y, además, no estamos dispuestos a renunciar a lo que somos, por que, mal que les pese a algunos, y a pesar de los errores cometidos, resulta que estamos enamorados de esta España contradictoria, sorprendente, dispar, original y con demasiada personalidad por las milenios que nos acompañan y que así nos tallaron. 

  ¿Aprenderán la lección alguna vez?. 

   Saludos cordiales. 

  

  

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