lunes, 22 de octubre de 2012

LA HORA DE LA VERDAD PARA EL PSOE

    Ya han pasado las Elecciones, al menos en su primera fase, Galicia y Vascongadas. Los resultados, son lo que el pueblo soberano ha dicho y decidido, luego nadie, y menos quienes se consideren demócratas tienen capacidad para cuestionarlos. Así que  lo único que resta hacer es, en virtud de estos HECHOS, el sacar, cada cual sus consecuencias. En eso consiste no la Democracia que todos en teoría conocemos, si no algo más importante, consiste en dar vida al  ESPÍRITU DEMOCRÁTICO, el SENTIR en nuestros corazones ese privilegio del que disfrutamos.  Y ese espíritu sale siempre de la mano del pensamiento. Del de cada cual.

   Y, dentro de esa potestad que se nos otorga por la Democracia, cada cual saca las consecuencias que estima oportunas. Todas ellas tienen el mismo valor, pero lo importante es que son legítimas por que vienen de los ciudadanos y, ellos, nosotros, YO, en virtud de esa potestad, decimos lo que creemos, sin polémicas sin ofensas, pero con claridad, educación y respeto. 

   Dentro de este orden de cosas, yo daré mi opinión, en los términos antes expuestos de respeto y claridad. Y la primera reflexión que hago es sobre el PSOE y la encrucijada en la que se haya.  Nunca milité ni simpaticé con esa partido, pero tampoco nunca deje de ver la importancia que tiene a la hora de definir la estabilidad no de un estatus político determinado, si no de algo más esencial: de la viabilidad razonable del sistema político en si mismo. Si atendemos a las principales democracias del mundo, estas se basan en la alternancia entre los grandes formaciones, generalmente DOS. Y esas formaciones, que disputan el derecho a gobernar por el mandato de los ciudadanos se disputan la centralidad, esto es, la mezcla perfecta entre principios ideológicos y praxis política, la síntesis entre ideales y realidades, la fusión en definitiva entre lo utópico, a lo que se aspira, y lo posible, que es lo que definen las circunstancias y las posibilidades. 

  Pues bien, esa centralidad de la que hablo, en el PSOE está perdida. Perdida no de ahora, si no desde hace demasiado tiempo. En tiempos de Felipe González y antes de que este llegase a La Moncloa, se debatió el abandono del marxismo como tesis orgánica que conformaba su ideario, y, como consecuencia de este abandono, abandonaron el partido quienes se resistían a dejar a Marx marginado, en la cuneta, para abrazar la socialdemocracia. Esa fué su enorme contribución a ese centro izquierda moderno y posible.

   Pero resulta que en aquellos tiempos, 1979, cuando es derrotada sus tesis socialista no marxista, durante casi seis meses,  había todavía un eurocomunismo apoyado por unos Partidos Comunistas organizados y muy activos, y un referente para ellos, la URSS. Luego la centralidad socialista era precisamente el ser esa izquierda moderada no dependiente de internacional manejada por el PCUS de manera alguna. Hablamos de la socialdemocracia de Willy Brandt y Jaques Delors, y la socialdemocracia nórdica,  claramente empecinados en esa vía nueva que rompiese con el eurocomunismo trasnochado de Italia, Francia y Portugal. Pero, insisto, tenían ese referente a su izquierda. 

  ¿Que hizo el PSOE durante la época dorada de Gobierno de Felipe González en lo tocante a evolución de ideas?. Sencillamente, se dejó llevar, no hicieron lectura alguna de la tragedia que, para la izquierda radical suponía la caída del Muro de Berlín en 1989. No solo cayó un muro. Cayeron con sus cascotes toda una ideología, la marxista, que, huérfana de ideología, comenzó a buscar desesperadamente la manera de ocupar a su derecha el espacio que esa socialdemocracia mantenía en la Europa occidental. Resistieron en Europa, incluida España, donde el PCE desaparece de la escena política para desembocar en una amalgama carente de cuerpo doctrinal alguno cual es IU. Y esa carencia de  corpus ideológio, conllevo a un estado de letargía intelectual en en centro izquierda. El PSOE viendo que IU llegó a tener solo ¿tres, cuatro diputados?, creyó que esa franja de la izquierda le pertenecía, sin esfuerzos, más aún, que era su verdadera retaguardia, sus cuarteles de invierno que diría Cesar en su De Bello Galico. Craso error, ya que hablamos de personajes romanos. Resulta que esa postura acomodaticia acabó convirtiendo al PSOE en una organización dedicada a la administración del poder, pero sin ideales, sin elementos programáticos claros, sencillos, asumibles por ese centro que es el que da o quita el poder. 

  ¿Cual es la consecuencia?. Lo que ahora vemos: un partido sin rumbo, desanimado, desarbolado, presa de nombres de personas, de intereses particulares, ce cuotas de poder, tanto personales como territoriales,  pero no de debates de ideas. Luego para gestores simples de las cosas públicas, ¿que mérito pueden poner en la balanza a la hora de pedir el voto a alguien?. Sencillamente ninguno. Y esto ocurre precisamente cuando más se necesita ese PSOE centrado, moderado, sin ataduras con personas, ideas e historia propias, no la de personajes y semblanzas ancladas en la II República, ideas y personajes que yacen olvidados desde hace casi un siglo. 

   ¿Donde está ese PSOE netamente CONSTITUCIONALISTA sin ambages y desde la primera letra hasta la última, que acepte la Constitución de 1978 que tan activamente ayudaron a escribirla y que tantos peajes pusieron?. No está. Y si se pregunta a algunos destacados militantes, se notará sus "tics" atávicos con la II República, con la bandera tricolor, con...con cosas que ya nuestros abuelos no nos pueden contar por que casi han muerto ya todos los que SI participaron  con uso de razón y protagonismo en aquella época y no sus nietos. Lo por es que ahora, cuando más se le necesita, es cuando menos está. Pero esa es la historia del PSOE desde siempre. ¿Hasta cuando?¿A qué precio?¿Al precio de convertirse en un pequeño partido testimonial?. 

   NO es una cuestión baladí la que me preocupa. Y por desgracia, para salir de ese atolladero en el que se haya, no solo es necesario el buscar como posesos ideas y metas nuevas y originales. Tan importante y MAS QUE ESO es el VACIAR de PERSONAS que hicieron de ese partido una forma de vida y no un templo del debate de las ideas. Y ahí estriba el verdadero nudo gordiano que algún Alejandro deberá tajar con su espada si quiere conquistar esa Asia de las ideas, fértil, evocadora, generosa y atractiva. 

   Pero Alejandros, al igual que Césares, aparecen solo de muy de vez en cuando. Esperemos que ese milagro se produzca, por que lo que ahora hay, creo humildemente, no sirve ni para una ópera bufa. Y las cosas están demasiado serias como para divertimentos parecidos. 

  Luego les deseo suerte en este proceso que, quieran o no, ya está abierto. Y esa suerte será también la suerte de España como tal. 


   Saludos cordiales.