miércoles, 22 de agosto de 2012

Y SIN EMBARGO, SE MUEVE...


  

EPPUR SI MUOVE...  ( y sin embargo se mueve...), frase atribuida a Galileo cuando acabó su vista en el Santo Oficio por defender la tesis heliocéntrica del movimiento de la Tierra en torno al Sol, frente a la verdad preexistente de la teoría geocéntrica, que propugnaba lo contrario. Y para salvar la piel y no ser condenado por herejía , se retractó de sus teorías astronómicas. El tiempo y la Ciencia le dieron la razón, pero no los hombres, entonces y de entonces.

  Siglos después, esta frase puede tener cierta aplicación en un sentido más laxo.

    Me explico: si observamos sin apasionamiento lo que nos ha acontecido en este decenio del Siglo XXI, y lo hacemos de una forma cuidadosa, veremos que, sobre la aparente inmutabilidad de lo que nos rodea, se empiezan a sentir ciertos cambios que resultan orientativos y que serán trascendentales. Mínimos, sutiles, difusos, pero cambios. 

  Y pondré un par de ejemplos, sobre cosas cotidianas, cosas que todos usamos y son de lo más natural.

    El primer ejemplo nos lo da las comunicaciones. Nacimos en un mundo con teléfono, el fijo, crecimos con el teléfono móvil, y ahora estamos en el I-phone y similares. Aparentemente, lógico: simple evolución de la tecnología. 

  Pero ya no es tan lógico que, cuando estábamos acostumbrados a pagar el precio de este servicio, que no era universal, si no solo al alcance de algunos privilegiados y generalmente caro, indescifrable y casi inmutable, estemos ahora con esos servicios universales,- esto es, que TODOS usamos-,  en plena guerra de rebajas en las tarifas, rebajas casi por horas, con cada vez más servicios gratis, servicios que antes se pagaban ¡¡y a que precio!!, como en el caso de las conferencias, por ejemplo y que ahora te regalan para siempre junto con tres noches en un hotel....eso sí, fuera de temporada. Y antes, por eso mismo, a pedir favores, a esperar a que te atendiesen y a aguantar. 

  El otro elemento al que me refería como ejemplo, nos lo dan las televisiones. Nacimos con la televisión en blanco y negro, con un solo canal y horario limitado. Crecimos con la televisión en color y varios canales y ahora, el que no tenga la televisión extraplana, en 3D, y por led, es un atrasado. Peeeero....resulta que, junto con la invasión de canales que tenemos en abierto, NO TENEMOS PELÍCULAS NUEVAS QUE VER, todas son repeticiones de cosas que ya hemos visto. O series del peor gusto, donde la chabacanería está a la orden del día, y todo ello, aderezado con interminables series de anuncios para lerdos. Y si nos vamos a los canales de pago, como novedad, y cara por cierto, tendremos el futbol, en menor medida los acontecimientos deportivos o los estrenos de películas como novedades. Y eso, a costa de cargarnos los cines, los de siempre

  ¿Que pretendo decir con estos ejemplos?. Sencillamente, que ciertos principios en diversidad de materias ESTÁN CAMBIANDO. Y también en la Economía, en la organización de la Sociedad, y en más cosas. Como ejemplo de ello, comenzamos a cuestionarnos seriamente la función de los Sindicatos y Patronales, la propia estructura de los Partidos Políticos y su funcionamiento interno, o nos concienciamos cada vez más con lo que significa el despilfarro del dinero público y no toleramos esos regímenes endogámicos característicos de demasiadas Instituciones. 

    Aparte de cuestionarnos su eficacia de cara a nuestro servicio, escrutamos hasta el último elemento posible que nos permita decidir si nos interesan esas Instituciones tal y como las conocemos o las cambiamos de manera radical: es el caso de las Autonomías, por ejemplo, o el mundo Municipal, en total desgobierno desde décadas, o del "imperio" de las Empresas y Organismos Públicas, en lo que a eficacia y racionalidad se refiere. Y queremos recortes. Y hasta con prisas.

  Y esos cambios, como en los ejemplos que puse al principio son lentos, complejos y no exentos de contradicciones. Pero se están produciendo. Y lo acredita, por ejemplo en el caso autonómico, el pánico evidente de las formaciones nacionalistas, que ven como sus paradigmas ideológicos, sus elementos de reclamo inmutables en definitiva, se ven cuestionados por los efectos de la crisis económica: son demasiado caros de mantener y esconden demasiados mitos y mentiras que, cada vez, son más evidentes.  

   Y es que saben que estos indicios calan más profundamente en las gentes de lo que parece. Y calan por que son preguntas que todos nos hacemos a nosotros mismos, sin necesidad de que alguien nos ilumine con lemas o propagandas, sin necesidad de intermediarios ( los de los partidos, por ejemplo). En otras palabras: la gente empieza a pensar y a decir lo que siente y piensa, cosas que hasta ahora no era de interés para nadie o, sencillamente, estaban bien vistas...hasta que llegó la hora de plantearse de donde ahorrar. 

Lo peligroso de que la gente se plantée por si misma estos asuntos, es que ella misma encuentra las soluciones, las interioriza y se sale del redil de lo tradicional. Luego cambia. Y esos cambios, además, están acorde con los tiempos que corren, tiempos de integración en estructuras socio-políticas y económicas más grandes, donde esos particularismos no tienen cabida de ninguna manera. Luego con sosiego, miremos estos indicios: son la puerta por la que pasaremos poco a poco, pero de manera inevitable.

  Eppur si muove. Demos tiempo al Tiempo. Él nos sorprenderá, como siempre.

   Saludos cordiales.

 

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