lunes, 13 de agosto de 2012

LAS NUEVAS CORRIENTES POLÍTICAS

 

   Generalmente, en tiempos de dificultades económicas, de crisis, aparecen corrientes de opinión que marcan el rechazo de los ciudadanos a las políticas de austeridad, de recortes, de las políticas de ajuste que, por otra parte, sabemos son necesarias. Pero impopulares a más no poder.  Ese es el precio del Poder cuando se está en los tiempos duros y complejos. Y ese precio se paga siempre por parte de quien lo detente.

   Un ejemplo de estas corrientes lo protagoniza Mario Conde con Sociedad Civil y Democrática  y su posible puesta de largo en las próximas Elecciones gallegas. Y ya comienzan las curiosidades...como los vínculos entre él y la familia Baltar, los "amos" políticos de Orense. Mal comienzo, a mi juicio. Pero es libre de poder hacerlo y está en su derecho. Y no es la única operación en curso.

   Esas corrientes de opinión organizadas, perfectamente legítimas, quizás tengan la tentación de aspirar  convertirse en Partidos Políticos. Lo cual es si mismo bueno, en el sentido de que obliga a los Partidos tradicionales a moverse, a ser más próximos a los ciudadanos, a comunicar mejor y a evitar esas endogamias que, como lacras, anquilosan y restan brillo a su misión principal que es la de ser instrumentos útiles para que los ciudadanos podamos participar en la gestión de la res publica, esto es, en la gestión de nuestros intereses como Sociedad.

  Y es bueno que estas corrientes de opinión cristalicen en movimientos visibles, con nombres y apellidos, con dirigentes de reconocido prestigio, en definitiva, con credenciales suficientes como para presentarse en sociedad, de modo que podamos ver si se trata de profesionales de la política o de ciudadanos que han decidido dar el paso al frente, sangre nueva para una clase política bastante desprestigiada.

   La diferencia entre ambos tipos de dirigentes es sencilla:  los unos,  los políticos profesionales, ya están demasiado vistos y diciendo las mismas cosas siempre, los mismos lemas, las mismas puestas en escena y hasta casi los mismos lemas de campaña, una tras otra hasta la saciedad,  y los otros,  los ciudadanos nuevos, los llamados a esta aventura tienen su vida resuelta al margen de la política, deberían tener una imagen inmaculada en lo tocante a escándalos, sean de la naturaleza que sean, ya que tendrían que aspirar a ser ese modelo de político nuevo, lo cual no es poca cosa, y demostrar poseer esa ilusión y coraje para afrontar estos difíciles momentos. En definitiva, aportan frescura en ambientes de por si viciados en demasía.

   Y creo firmemente que es necesaria esta renovación de caras e ideas, aún  dentro de los mismos partidos tradicionales. Consecuencias de un régimen electoral que está viciado en sus orígenes para la participación activa de los ciudadanos, por el tema de la listas cerradas y bloqueadas, por un parte y por la ausencia de candidatos a la hora de celebrar elecciones internas en los partidos, las famosas primarias, pero en serio,  de las que se huye como de quién tiene la peste por el bien de los "aparatos" de cada Partido, celosos ellos de mantener y mantenerse en el ejercicio del poder. Y esa sociedad ante la que se presentarán es, ni más ni menos, que la SOCIEDAD ESPAÑOLA. Luego me parece de lo más oportuno que afinen al máximo estas presentaciones para que no quede esa puesta de largo en un mero manifiesto para mayor "gloria" de alguien y nada más. 

 Y  es que cualquier corriente de opinión, de la tendencia que sea y por muy respetable que sea, debe entender que esta situación que padecemos es cualquier cosa menos sencilla y, menos aún, fácil de resolver. Estamos hablando de que viendo los desastres cometidos durante demasiados años por los de siempre, esas críticas justificadas ante el mal funcionamiento de las Instituciones, son fáciles de exponer. Pero ¿también son de igual facilidad  explicar las SOLUCIONES y sobre todo, EL MÉTODO a emplear para lograrlo?. Por que se trata de canalizar nuestro descontento para lograr CORREGIR esos elementos de disfunción, esas anomalías que ahora, en la crisis, salen a la luz en toda su magnitud, y no para enaltecimientos de vanidades concretas o para ajustar viejas rencillas. 

  Y por desgracia, son demasiadas disfunciones.  Los tiempos legales que se requieren para poder proceder a una reforma en profundidad son demasiado largos. Pero es el precio a pagar por vivir en un Estado de Derecho y no en una república bananera. Y otro aspecto importante: se precisa, además de claridad de ideas, de la decisión de aplicarlas, del conocimiento exacto de los requisitos legales para poderse hacerlo,  se requiere, -digo-  la COOPERACIÓN NECESARIA de una muy amplia mayoría parlamentaria. Y por desgracia, no veo posible esa comunión de intereses que los españoles de a pie, que los ciudadanos, demandamos.Y es que la gran mayoría de los cambios que deseamos solo tienen cabida con la reforma en profundidad de la Constitución de 1978. Y no es posible el afrontarlos sin esa reforma, muy delicada por cierto.

  ¿Motivos para esa no cooperación?. Todos los sabemos. Intereses de partido, protagonismos, celos, en definitiva, pequeñeces. Y de todos. Pero de unos más que de otros, ya que no es lo mismo quién arruina a España dos veces en veinte años que  quien tiene que arreglar el desaguisado. Cuestión de pura justicia. 

   Por eso, y volviendo al comienzo de estas líneas, lo que deben entender los dirigentes de esas nuevas corrientes regeneradoras que pretenden hacerse oír en el solar patrio es que estamos cansados de los mismos discursos, discursos que ponen en evidencia lo que ya sabemos todos, por que lo padecemos nosotros, no otros.

   Pero ¿ponen las soluciones a estos problemas?. Y si las ponen, y TODOS las intuimos, ¿nos explicarán con meridiana claridad las dificultades de sus propuestas, tanto en los aspectos legales, como en los TIEMPOS y TEMPOS, -que no es lo mismo-  que tardaremos en poder aplicarlos?. Lo dudo. Y lo dudo por que no llegarían más lejos que el actual Gobierno. Otra cosa es que, desde la barrera, todos veamos la lidia fácil...pero eso de bajar al ruedo es otra cosa. Y al grito de  ¡ tu primero!, los demás miembros de la nueva hornada de salvadores de España, quietecitos en los tendidos, vaya a ser que se escape una cornada y les aguen la fiesta. Pero eso si, criticando con firmeza, y reiterando con ardor guerrero que las cosas no están bien.

  Por que para virtuosismos y operaciones de imagen, creo que no estamos con ganas. Y dudo que lo que tengan que proponernos sea distinto en el fondo y en las formas de lo que pretende el Gobierno. Un solo detalle: el CONSEJO DE ESTADO, cuyos dictámenes son preceptivos pero no vinculantes para el Gobierno, cosa lógica ya que se trata de un Órgano asesor, ha advertido al Gobierno que NO ES POSIBLE eliminar el cargo a los políticos municipales ELECTOS, aún en el caso de flagrante mala gestión, -cuidado, no de ilegalidad- , salvo mediante la Moción de Censura o la pérdida de la Moción de Confianza. Se refería, en particular, a los Alcaldes y Concejales. Luego hasta las próximas Elecciones Locales, donde DESAPARECERÁN 21.000 de ellos, NADA que hacer. ¿Este aspecto lo pondrán de manifiesto también, por ejemplo, esas nuevas corrientes de opinión o la culpa de todo lo que pasa es del PP y de Rajoy?. Por que Rajoy y el PP ya lo han aprobado, como se está planteando por parte de dirigentes del PP el reducir el número de diputados autonómicos, con gran escándalo de la izquierda progresista que ve como quedarían menos puestos para colocar a sus Gordillos particulares...., aunque eso si, exigen que se gaste menos, ellos que derrocharon a espuertas.

  Y es que la seriedad y el rigor siempre están hermanados con la eficacia. Y es demasiado amarga esta combinación en tiempos de crisis: se la llama RESPONSABILIDAD. Y no es bebida que guste a demasiados, la verdad.

   Saludos cordiales.