miércoles, 11 de julio de 2012

La ayuda europea, o las cosas en su sitio.

   Ya vamos conociendo cuales son las condiciones de la tan deseada ayuda para la recapitalización de algunas entidades de crédito con problemas. Son las que todos hemos podido leer en la prensa. Y suponen disciplina, seriedad, rigor y eficacia. Y, junto ellas, otro paquete de medidas que iré comentando en próximas publicaciones.

   Pero si hay una de las medidas que destaca por su trascendencia, es la del incremento de las responsabilidades y control del Banco de España frente al Ministerio de Economía.

   Y así fue siempre, hasta la era Zapatero. Y es aquí donde quiero centrarme.

   Si algo caracterizó al Banco de España, era el PRESTIGIO de su Gobernador, la calidad de sus Inspectores, la capacidad de sus trabajadores, el rigor de sus métodos y la absoluta potestad de vigilancia y supervisión de INSPECCIÓN, no lo olvidemos, de esta Institución sobre el conjunto del sistema financiero. Y, desde luego, cuando había inspección por el Banco de España, temblaban hasta los cimientos de la entidad elegida.

   Pero es que, además, era AUTÓNOMO, esto es, tenía libertad para el ejercicio de sus competencias, Y era frecuente ver al Ministro de Hacienda o a cualquier otro, tratando de agradar, amén de cumplir a rajatabla las indicaciones que desde la Sede del Banco se emitían. Era, pues un referente de imparcialidad, un observador prudente y atento de la realidad financiera de España, y era NADA manejable.


   ¿Que hizo Zapatero y sus Gobiernos, nada más llegar al poder, después del 11M del 2004?. Como en todas las Instituciones, tres cosas:


          PRIMERO: poner a alguien manejable y sin prestigio alguno al frente de ella, gente que antes que       eficaces, sean obedientes...y a ser posible, nada brillantes, fuese a ser que destacasen e hiciesen manifiesta la incompetencia del resto del plantes gubernamental.

          SEGUNDO: vaciar de competencias la Institución, para potenciar otras que si le diesen esa capacidad de maniobra que de la otra manera no hubiese tenido: saltarse las barreras, pues, según las conveniencias del momento, pero nunca pensando a largo plazo.

          TERCERO: convertirlo en un órgano más de propaganda y agitación, esto es, desvirtuando su misión, bien callando, bien mirando para otra parte, bien elogiando lo que era un desastre



   Y tan bien hizo el trabajo, que dejó ciego al que con ojo atento debía vigilar los flujos del dinero, hasta el punto de no ver el desastre de las Cajas de Ahorros, ató las manos de quién debía usarlas para hacer las cuentas, hasta el punto de hacerlas desaparecer, y cerró la boca a los que tenían que decirnos, al Gobierno, al sistema financiero, y por ende, a los ciudadanos, todo acerca de los riesgos que corríamos, llamando antipatriotas a los que, como el Sr, Pizarro, nos advertían de la gravedad de lo que acontecía. ¿Se acuerda alguien ahora de lo que este hombre debió aguantar?...burlas, befas, desplantes...pero merece la pena que se lea el curriculum vitae de Pizarrro y se compare con el de MAFO. Pero sería demasiado terrible: aparecerían los de Bibiana Aido, J. Blanco, Leyre Pajín y demás fenómenos que todavía deberían seguir en la Universidad. Así nos fue por dejar el Gobierno de España en semejantes manos.

   Y lo malo es que Pizarro TENIA RAZÓN. Pero el pueblo prefirió oír cantos de sirenas de los embaucadores de siempre, de esa agencia de propaganda hueca en que se ha convertido el PSOE.

Y ya hemos comprobado en carne propia a donde nos llevó el invento.

   Y se trata de una característica común a la manera de entender lo que es el ejercicio del poder por parte del PSOE: ¿cuantas Instituciones que deberían ser IMPARCIALES, se han corrompido en su funcionamiento, al meterlas en el debate político, cuando por su propia naturaleza, deberían ser imparciales a todo y de todos, salvo del interés común?. Podemos hacer una relación, y sería prolija, de ellas: Consejo General del Poder Judicial, Tribunal Supremo, Consejo de Estado....que son la sombra de lo que fueron, y se han convertido en campos de batalla entre partidos, cementerios de elefantes, donde perviven con excelentes sueldos los que contribuyeron a este desastre, Instituciones, en definitiva que se caracterizan por lo anodino de sus trabajos.

   Y Europa, consciente de ese desastre que para España supuso la irrupción (o ¿asalto?) de estas Instituciones por parte de ese partido, vuelve a poner las cosas en su sitio, rellenar competencias, devolver funciones.  Y con la seguridad de que ya no se podrá volver a las andadas, a jugar con dinamita con lo que es esencial, en definitiva, a que las cosas funcionen correctamente.

   Lo malo es que ese correctivo, lo pagaremos todos. Es el precio de la ayuda.

  ¿Nos enteraremos de una vez y para siempre del valor de nuestro voto cuando cae en manos no ya incompetentes, como como las de la era Zapatero, sino ineptas o malintencionadas?. Por la cuenta que nos trae, espero que si. 

   Saludos cordiales.