viernes, 13 de julio de 2012

Entre todos la matamos y ella sola se está muriendo

   Y tal como se prevía, las consecuencias de los ajustes duros de ayer, empiezan a ser evaluados en su integridad por todos los actores sociales: políticos, asociativos, ciudadanos, en fin, por todos. Y eso es algo bueno en una País, llamado ESPAÑA que parecía aletargado. Y no son tiempos para ello.

  Si el recorte en la paga de los funcionarios es duro, menos mal que se aplica, tambíen y en la misma medida para todos el Gobierno y los que disfrutan de las pensiones de ORO, esto es, todos los "Ex" que conocemos. Y es justo. Lo que se exige a un ciudadano, debe probarlo y con mayor rigor quién lo propugna, y debe sentirlo en proporción a lo que gana. 
  
   Junto a ese detalle, el lógico: el de la desazón de los funcionarios. Pero, aún teniendo motivos de preocupación, naturales cuando te merman ingresos, ¿no es cierto que tienen algo de lo que carecemos los demás?: a saber, UN EMPLEO del cual no te pueden echar. Luego esa seguridad, ¿no requiere, para ser equilibrada, de alguna medida que compense esa seguridad?. Por que los ciudadanos ya sabemos que somos la carne de cañón sobre la que trabajará esa subida de impuestos. 

   Nadie dice que no sean necesarios. Nadie dice que sea cómoda ni agradable para el Gobierno. Pero hemos llevado ocho años en los que los dos Gobiernos socialistas, tomaron las medidas que presuponían para ellos el aplauso fácil, la adherencia cómoda, el comentario favorable y el aplauso sindical, verdadero cual canto del ave carroñera. Por que cada vez que salían del Palacio de la Moncloa esos dos ínclitos seres que responden al nombre de Cándico Méndez y TOXO, el de los relojes ROLEX y el de los cruceros de lujo, sonriendo y diciendo que se habían logrado notables avances sociales, lo que en realidad deberían decirnos es que nos acercaban CONSCIENTEMENTE, al precipicio. 

   Y nos acercamos tanto y tan rápidamente, que estamos en estos momentos agarrados como podemos a los últimos arbustos que hay en los bordes, y con un pié en el abismo. 

   Lo sabían, Nada hicieron, salvo veranear, vivir y sonreir ante la tragedia que sin duda, en su fuero interno, veían con claridad. Pero, insensatos, creían que, por arte de magia, se evitaría esta situación. 

   ¿A quienes me refiero?. No solo a Zapatero y sus nefastos Gobiernos, lo peor junto con Fernando VII en los últimos tres siglos de la Historia de España, exceptuando el paroxismo que significaron para nuestra Patria la coexistencia en los años treinta de nuestro Siglo de esos energúmenos llamados Azaña,  N. Alcalá-Zamora, Prieto, Negrin Largo Caballero, y demás: 1.000.000 de muertos les acreditan como buenos políticos. Y por el otro bando, lo mismo. 

   No. Me refiero a MÁS, ( y no a D. Arturo MENOS, el catalán de la Generalitat), gentes que, junto a Zapatero y sus secuaces, esos que ahora se rasgan las vestiduras por las medidas que tuvieron que adoptar y no lo hicieron hace tres años, como por ejemplo esos Sindicatos que llegaban a ser más influyentes que la Vice-Presidenta de Economía, la inefable, E. Salgado. 

   Pero ADEMÁS, me refiero a esas asociaciones de empresarios, que, organizadas como tales, y en el Consejo Económico y Social, esto es , de manera institucional, CALLABAN como tales organizaciones ante lo que evidentemente era medidas desastrosas, medidas que nos conducirían inexorablemente hacia donde estamos ahora. Pero habían favores institucionales, prestigios espúreos en juego, miserias humanas que tapar...y demasiados buenos negocios, ¿verdad?. Y es que todo tenía un precio, como la muerte... ¿Donde están ahora Rivero, El de los viajes Marsans, y tantos otros?....La tierra no se traga a nadie...pero a veces lo parece.

  Y TAMBIÉN me refiero a esos "intelectuales de prestigio"... ( me pregunto cual, si como economistas a lo más que podrían aspirar es a un Goya de la "Academia de vividores"...). ¿Donde estaban sus acertados pronósticos?. Estos se reducían a advertir de lo malo que era el PP, sobre los pecados de Aznar, sobre los criminales actos de las "fuerzas de ocupación" en Irak, del PRESIGE (¿o de su "prestigio")...pero nada sobre Economía. Y si por equivocación hablaban de ella, era para referirse a los progresos que en Venezuela, Ecuador, Nicaragua o Cuba se estaban haciendo, sobre la próxima muerte por ineptitud del Capitalismo, sobre el renacer del indigenismo, o sobre esa entelequia de la autosuficiencia económica. O nos hablaban  sobre las "miserias" que en USA padecían los norteamericanos en la era Bush, y las esperanzas en Obama. ¿Por que callaban?. Pero, más trascendente aún...¿¿¿DONDE ESTÁN AHORA????. No se sabe. Desde luego, no estarán donde están los actores de la "ceja", que carentes de fiestas municipales, ven mermados sus notables ingresos que les distinguen, ¡como no!, de los de los sufridos españolitos de a pié.

   Sería injusto no incluir a nadie más, en este cuadro de personas a las que deberíamos preguntar donde estaban. Por que y esta es la cuestión esencial, ya que el PODER lo otorgamos nosotros mediante nuestros votos.  ¿DONDE ESTÁBAMOS NOSOTROS para evitar eso?¿O es que vivíamos tan bien en el engaño que nos faltaban fuerzas y ganas para, no ya razonar con nuestros compatriotas, sino, sencillamente PARA IR A VOTAR con sensatez?. 

   ¿Las consecuencias?....¿para que las voy a exponer si todos las estamos padeciendo?. 

   La cuestión es que, por un atentado, llegó la miseria. Y miseria fue. Nadie les culpa del atentado. Pero si de nuestra mala cabeza. ¿Aprenderemos a distinguir para siempre la razón de la propaganda?. 

    Por que de nada servirán las privaciones que ahora padecemos si, dentro de cuatro u ocho años, olvidadas las penurias pasadas, volvemos a confiar en aquellos que nos arruinaros DOS veces en Veinte años. 
   
    Así que seamos sinceros: ENTRE TODOS LA MATAMOS y ELLA SOLA ESTÁ MURIENDO. Y no me refiero a España: me refiero a nuestras esperanzas, que son las de nuestros hijos. ¿tardaremos mucho en entenderlo y, apretando los dientes, hacer lo razonable, esto es LO IMPOSIBLE, para salvar esa esperanza?

  Saludos cordiales.